Hermanos mundialistas: Los Urroz hacen historia en el deporte chileno
Manuela formó parte del primer equipo que jugó un Mundial femenino de hockey césped y Francisco milita en los “Cóndores” que se estrenarán en una cita planetaria en Francia. Nietos de Francisco Urroz, mundialista en Brasil 1950, en sus sangres corre deporte. “Es un lenguaje familiar”, dice ella.
Por primera vez en la historia, Chile jugó un Mundial de hockey césped el año pasado en Países Bajos. Por primera vez en la historia, Chile disputará un Mundial de rugby este año en Francia.
Un apellido se repite en ambas gestas: Urroz. Manuela, una histórica en las “Diablas”, que ha jugado en Europa y que ha sido clave en el desempeño del equipo. Y Francisco, full back de los “Cóndores”, con pasos también por el seven, y que protagonizó la increíble clasificación del equipo con una victoria imposible ante Estados Unidos el año pasado.
Ambos se juntan en un parque, se miran y se admiran. Sonríen y brindan una entrevista compartida, en la que revelan sus sueños, sus anhelos y, sobre todo, una pasión que viene desde más allá de la cuna, cuando su abuelo Francisco Urroz disputó el Mundial de Brasil 1950 y no solo le heredó a la familia un espíritu deportivo (Silvana, su tía, llegó a ser 117ª del mundo en tenis, el mejor registro desde que existe el ranking WTA), sino también la pasión por Unión Española, el equipo que defendió casi toda su vida.
Y la primera pregunta es sobre un 2022 inolvidable, claro.
“Fue un 2022 cargado de emociones, de logros muy importantes, partiendo por la Copa América, el Mundial y terminando con los Odesur, haber sido campeones por primera vez fue el hito del año, sobre todo por haberle ganado a Argentina, que es una potencia planetaria. Pero obviamente el debut en el Mundial es una sensación difícil de superar, solamente podría ser en un torneo de mayor magnitud, como sería ir a unos Juegos Olímpicos”, dice Manuela.
“Ha pasado un rato desde que clasificamos, pero la verdad es que no estamos hablando del Mundial, estamos enfocados en la participación de Selknam en la Liga Sudamericana. Queremos fortalecer el grupo, vamos día a día, y cuando llegue el minuto en enfocarnos en el viaje a Francia, llegará”, concuerda Francisco.
—Igual fue una emoción grande.
“Fue una locura, sobre todo por la forma en la que se dio, con una remontada histórica, con mucha gente que quizás dejó de ver el partido, porque remontar un 19-0 es muy difícil, sobre todo de visita. Fue algo histórico, como también el partido en Santa Laura, con toda la gente, el día en el que más llovió quizás en los últimos 10 años y que haya sido en el estadio de nuestro club… Fue una sensación difícil de describir”.
El diálogo ya no se detiene. Y la primera pregunta es sobre cómo llegaron a jugar hockey césped y rugby, considerando que la herencia familiar estaba más ligada a una pelota de fútbol o a una raqueta de tenis.

Manuela Urroz es una de las puntales de las "Diablas" que clasificaron al Mundial y que ganaron por primera vez los Juegos Odesur. Foto: FIH.
Manuela: “Ambos conocimos nuestros deportes en nuestro colegio (Redland), pero desde muy chicos se nos inculcó el deporte en la casa, era un lenguaje familiar. Igual ambos jugamos fútbol, pero cuando llegó el momento de tomar decisiones, cada uno eligió su camino: mi hermano con el rugby y yo, en el hockey”.
Francisco: “Me gustaba mucho el fútbol, lo practiqué mucho en el Estadio Español. Manuela también jugaba y era buena, la verdad. Después estuve en las cadetes de Unión y había entrenadores que me querían en otros clubes, pero la experiencia no fue tan buena y, como practicaba rugby en el colegio, de a poco me fui metiendo, lo jugaba con compañeros y amigos de toda la vida y eso me llevó a tomar la decisión de seguir este camino”.
—No es raro que haya hermanos que jueguen hockey y rugby. Estuvieron las hermanas Daniela y Denisse Infante en las “Diablas” y el ‘Chino’ Roberto en los “Cóndores”…
Manuela: “Son deportes hermanos, dicen algunos. Tienen tradición británica y están muy marcados en los colegios y así llegamos a conocerlos y ahora a defenderlos en las selecciones. Mi abuelo ya jugó un Mundial de Fútbol en 1950, mi tía (Silvana), que fue una gran tenista y jugó Grand Slams por Chile, en 2022 jugué el Mundial y ahora le toca a él ser el tercer mundialista de la familia”.
—¿Nunca pensaron jugar el deporte del otro? ¿Sobre todo Francisco en el hockey?
Francisco: “Nunca lo pensé, alguna vez jugamos hombres contra mujeres en el colegio, lo encontré entretenido pero nunca pensé en practicarlo en serio”.
Manuela: “Cuando era chica casi no había rugby femenino, hoy está un poco más desarrollado. Nunca hemos jugado un partido de rugby, de hecho, me reta porque no doy los pases bien, parece que no es mi deporte, jajajá”.
—Pero sí lo siguen o lo ven por televisión.
Manuela: “Sí, sobre todo cuando juega él. Todavía me cuesta entender un poco las reglas, espero que de aquí al Mundial me pueda perfeccionar, porque no es fácil entender. Voy a tener que estudiar. Me gusta un poco más el rugby seven, cuando él lo jugaba lo disfrutaba más”.
Francisco: “Sigo harto los partidos de las ‘Diablas’ y le comento a Manuela las cosas que veo…”.
Manuela: “Es crítico…”.
Francisco: “Cuando pasan los partidos por la tele me quedo viéndolos y cuando se jugaron la clasificación al Mundial fui a verlas al Country Club. Me encanta ver deportes, no solo hockey, sino también básquetbol, tenis, fútbol”.
—Su tía Silvana tiene el mejor ranking de la historia de Chile. ¿A ustedes les gusta el tenis, lo practicaron? ¿Tienen un tenista favorito?
Manuela: “Nos gusta el tenis, lo practicamos cuando éramos chicos, teníamos clases…”.
Francisco: “Era terrible…”.
Manuela: “Jajajajá. No tanto. Es un deporte distinto, admiro mucho a los tenistas, siento que tienen una fortaleza mental impresionante. Claro que sigo el tenis, me gusta mucho ‘Rafa’ Nadal, cuando vino a Chile lo fuimos a ver para disfrutar a uno de los mejores de la historia”.
Francisco: “Estábamos toda la semana en el colegio, el sábado hacíamos nuestro deporte y el domingo nos tenían a las 8 de la mañana jugando tenis. Era terrible, pero ahora lo agradezco, porque el hecho de practicar otros deportes conoces otros movimientos. Hoy me siento feliz de haber practicado otros deportes, haber sacrificado tiempo de sueño cuando éramos chicos. Y sobre mi tenista favorito, también me gusta Nadal, pero tengo un gran recuerdo de ‘Nico’ Massú y Fernando González, me la sufría viéndolos cuando era chico y son grandes deportistas”.
Manuela: “Crecimos viendo la época dorada del tenis chileno. Son unos ídolos”.

Francisco Urroz le da salida limpia a los "Cóndores" como último hombre. El full back también estudia Medicina. Foto: USA Rugby.
—¿Qué se aprende de haber practicado otros deportes cuando eran chicos? El fútbol se parece al hockey césped, dicen.
Francisco: “Se aprenden muchas cosas, varias fuera de la cancha, como técnicas de entrenamiento, preparación, estrategias de equipo, como otras dentro del campo. El rugby no se parece mucho a otros deportes, pero siempre estoy mirando estrategias de otros deportes que pueden servir”.
Manuela: “Estoy totalmente de acuerdo, es algo que siempre comento con ‘Cacho’ (Sergio Vigil), el fútbol le hace muy bien al hockey y el hockey le hace muy bien al fútbol, son deportes que se complementan mucho, por eso está el caso de (Ariel) Holan y otros entrenadores que han estado en ambos deportes”.
—Se nota que se llevan bien como hermanos.
Manuela: “Sí, compartimos mucho la pasión por el deporte y ahora me toca apoyarlo a él en su momento mundialista, así que espero estar en Francia”.
—Eso ayuda también, porque saben qué decirse en los momentos más difíciles.
Francisco: “Creo que sí, al ser deportista sabemos qué nos consuela. Cuando me ha tocado hablarle a Manuela siempre miramos el vaso medio lleno, analizar qué se hizo bien, el aprendizaje que se saca, todo ese tipo de cosas que te hacen dar vuelta la página rápido y ponerse a pensar en lo que viene, porque si no, uno se queda estancado y la cosa no funciona”.
Manuela: “Es clave el apoyo de los cercanos, quienes saben todo lo que uno se ha sacrificado para llegar donde está. Es importante la empatía y tratar de ver que habrá nuevas oportunidades. Así lo vivimos bien de cerca, apoyándonos y tratando de dar vuelta la página”.
—En ambos deportes, se ha alabado mucho la llegada de los head coaches, Sergio Vigil en el caso del hockey césped, y Pablo Lemoine en el rugby. ¿Cómo lo ven ustedes? ¿De verdad ha sido tan significativo su aporte?
Manuela: “De todas maneras. Llevamos un tiempo muy largo con ‘Cacho’, desde 2016, ha sido un proceso de transformación, porque él necesita tiempo con sus equipos para obtener resultados y 2022 fue la coronación. Estamos constantemente aprendiendo de él, no solamente dentro de la cancha, así que estoy agradecida de lo que aprendemos día a día de él”.
Francisco: “La llegada de Pablo fue fundamental para el rugby chileno, marcó un antes y un después. Vino a revolucionar lo que había, expuso a la federación al alto rendimiento. Antes íbamos a la guerra con palos y piedras y ahora nos estamos preparando como corresponde y eso hizo la diferencia. Nos preparamos en forma seria y los resultados llegaron en dos años. Con trabajo y un plan serio, las cosas se pueden hacer y eso se puede plasmar en otros deportes en Chile. El hockey y el rugby ofrecen un gran ejemplo para otras disciplinas”.
Manuela: “Nos invitó a soñar en grande, a creer que éramos capaces de lograr esos sueños aunque tuviéramos que sacrificar mucho y eso dio resultado”.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







