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Los secretos del básquetbol moderno de la NBA

Ya comenzaron los playoffs de la liga estadounidense, que en las últimas dos décadas ha mutado fuertemente. Lejos de las posesiones largas y olvidando los tiros dobles de media distancia, la estadística avanzada ha ayudado a reformular el estilo de juego: el clásico pívot ya parece un animal en extinción.
Foto: EFE
Guillermo Cancino17 de agosto, 2020
“La gente me dice: ‘Odias los tiros de rango medio y las posiciones en el poste bajo, en que el pívot recibe de espalda a la canasta’. Eso no es verdad. Simplemente estamos haciendo lo que funciona”.

Así ha explicado Daryl Morey, director general de Houston Rockets y creyente acérrimo en el uso de la estadística avanzada, la revolucionaria mutación que ha ocurrido en este siglo en la NBA, competencia que este lunes dio inicio a sus playoffs, en Orlando (sede única por la pandemia).

Lejos de las jugadas multipases y pasivas, del uso del pívot “gigante” como exclusivo guardián del aro, y de los lanzamientos de dos puntos desde media distancia, el básquetbol norteamericano ha variado a un juego en el que se imponen la velocidad, los triples, y la polifuncionalidad de las estrellas.

Claudio Jorquera, técnico nacional de Los Leones, y quien está estudiando e integrando las variables estadísticas a sus labores, aporta: “Claramente esos cambios responden a la aparición de la analítica. Se busca lo más eficiente basado en los datos, no en el ojo de los expertos. Así, el juego de la NBA llegó a dos grandes revoluciones: el gran volumen de tiros de tres puntos, y la preponderancia de las funciones de los jugadores por sobre sus posiciones en la cancha”.

DESDE LARGA DISTANCIA


El primer triple oficial encestado en la NBA fue en 1979. “Ese año el promedio de tiros de tres puntos fue de solo 2,8 por encuentro. En 2019, esa cifra llega a los 32 por duelo. Las estadísticas han mostrado que el triple es el que genera más puntos por disparo intentado, mientras que buscar los dos puntos desde la media distancia es el menos eficiente”, detalla Jorquera.

Desde la temporada 2001 a la actual, en Estados Unidos los disparos desde atrás de la línea ubicada a 7,24 metros de distancia del aro crecieron exponencialmente, junto con los ataques penetrantes al corazón de las defensas, una opción que genera canastas de alta efectividad o termina en tiros libres. Los dobles largos quedaron en el olvido (ver infografía).



“La falta de juego interior y las atléticas defensas que vemos hacen que sea muy complicado manejar o lanzar el balón por los lados del aro. Se juega en posesiones más cortas, buscando la mayor cantidad de tiros. Por eso ahora vemos marcadores tan abultados, de más de cien puntos, que en las competencias de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) no es tan normal que sucedan”, dice Esteban Batista, el único uruguayo que ha jugado en el campeonato estadounidense.

EL JUEGO “SPACE JAM”


“Run and gun” (“Correr y disparar”, en español). Ese fue el estilo de juego que predominó en la NBA desde fines de los años 50 hasta toda la década del 60, con Boston Celtics como gran estandarte: el equipo albiverde conquistó en ese lapso 11 títulos, ocho de ellos consecutivos.

Rápidos ataques, contragolpes y un elevado número de lanzamientos —que también se traducían en muchas canastas recibidas— marcaron aquella etapa de la liga norteamericana, con los elencos promediando 115 puntos por juego (hoy, esa cifra llega a los 111,7). Una locura.

Poco más de 30 años después, tras las hegemonías y acrobacias de Chicago Bulls y Los Ángeles Lakers, el estratega Mike D’Antoni —entrenador de Houston Rockets— retomó aquel antiguo estilo en la banca de Phoenix Suns, entre 2003 y 2008, y volvió a revolucionar el habitual sistema de posiciones en la cancha. Y no se quedó ahí: le agregó una mayor velocidad, buscando anotar “en siete segundos o menos”, frase que hizo célebre.

Entre 2014 y 2019, el “Run and gun” fue reciclado por el coach Steve Kerr, exarmador de Chicago Bulls, quien llevó a cabo este sistema con jugadores inusualmente bajos para la competencia, polifuncionales y anotadores desde larga distancia. ¿El resultado? Al mando de Golden State Warriors —con Stephen Curry como bandera— ha logrado tres títulos, dos subcampeonatos y el récord de partidos ganados en la temporada regular: 73 victorias.

James Harden intentando un triple. “La Barba” tiene una efectividad de 36,3% en sus disparos de larga distancia a lo largo de su carrera en la NBA. En la última temporada intentó 12,4 triples por partido y acertó 4,4 (35,5%). Foto: AP

El uruguayo Batista analiza: “El cambio se ha notado. El ‘5’ ya no juega de espaldas al aro, es casi un animal en extinción. Para mí, que soy parte de los pívots de la vieja escuela, veo que en esa posición hay jugadores más ricos técnicamente y atléticos”.

Ejemplo de lo anterior es el anhelo de la joven promesa nacional Nicolás Carvacho, graduado del básquetbol universitario estadounidense defendiendo a Colorado State Rams, quien planea cambios en su estilo para tener una opción en las grandes ligas. “Debo convertirme en un jugador más versátil, por lo que me estoy enfocando en perfeccionar mi tiro exterior, además de continuar afinando mi juego en el poste bajo”, señaló.

El técnico Jorquera, además de remarcar que en esta nueva era de la NBA “se han ido perdiendo posiciones y se habla más de funciones”, profundiza en la velocidad con la que ahora se realizan los lanzamientos, a diferencia de antaño: “En promedio, las posesiones del balón ahora duran 11 segundos. Y la mayoría de los elencos lanza a los 8. Este último aspecto también tiene una explicación estadística: si lanzas antes de ese tiempo, logras 1,3 puntos por posesión; en el segundo bloque, de 8 a 16 segundos, los datos promedian 1,23 puntos; y en el último bloque, solo 0,90. Pero ojo, lanzar rápido también necesita eficiencia. Hay que prepararse muy bien para ejecutar y también para sacar ventaja de velocidad al acelerar, porque en el básquetbol la rapidez lineal no te entrega tanta superioridad. Saber parar y arrancar, sí”.

Así lo resumen el oriental Batista: “Ahora ves a tipos como Curry, James Harden (Houston Rockets), Kyrie Irving (Brooklyn Nets) y son verdaderos artistas, hacen cosas inverosímiles, de PlayStation o similares a las jugadas que se veían en la película ‘Space Jam’. Las acrobacias antes no se desarrollaban tanto y ahora se está llevando el uno contra uno al extremo. En fin, es el básquetbol moderno”.

LOS PRIMEROS DUELOS DE PLAYOFFS


La mejor actuación individual en los últimos 34 años de postemporadas consiguió Donovan Mitchell, de Utah Jazz, en el debut del cuadro de Salt Lake City en la postemporada de la NBA.

Fue el mejor lanzamiento de la fase final más extraña de la historia, en una sola sede, sin ventaja de campo y sin espectadores en las tribunas, pero en la que, al menos en el primer día, los favoritos están sacando la tarea adelante.

En el parqué, Mitchell anotó 57 puntos, la tercera mejor marca de la historia en partidos decisivos, solo superados por los 63 que conquistó Michael Jordan (Chicago Bulls) en 1986 y los 61 que encestó Elgin Baylor (Los Angeles Lakers) en 1962.

Sin embargo, no fue suficiente para timbrar una victoria, porque la producción colectiva superior de Denver le permitió al quinteto de Colorado sumar la primera victoria en la serie de siete partidos que enfrenta a ambos elencos. El resultado final fue 135-125, luego de un alargue tras el empate en los 48 minutos regulares.

Por los vencedores, el mérito estuvo en las manos del base Jamal Murray, quien logró 36 puntos (diez en la prórroga) y el pívot serbio Nikola Jokic (29 canastas y 10 rebotes)

En el otro partido de la jornada, Fred VanVleet fue la estrella en el triunfo de Toronto, campeón defensor de la liga, sobre Brooklyn.


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