Días agitados en el fútbol chileno
La victoria de Colo Colo en el clásico, o un empate, sentenciarán el torneo con 30 puntos por disputar. El triunfo azul remecería una competencia que por ahora encierra su interés en la discusión por el Chile 2.
El fútbol chileno no alcanzó a vivir el duelo por la eliminación de Universidad Católica y Coquimbo Unido en la Copa Libertadores. El fixture de la Liga de Primera pone en la cartelera el clásico del fútbol local, que acapara la atención mayoritaria.
Universidad de Chile recibe a Colo Colo en el Estadio Nacional, en el marco de la vigésima fecha de la Liga de Primera, en un duelo que tiene un carácter decisivo. Los albos son líderes con 10 puntos de ventaja sobre los azules, sus escoltas. La victoria del Cacique o el empate sentenciarán el torneo con 30 puntos por disputar. El triunfo azul remecería una competencia que por ahora encierra su interés en la discusión por el Chile 2, que otorga el segundo cupo a la Copa Libertadores, y en la batalla por evitar el descenso.
La escuadra de Fernando Gago totaliza 15 unidades en sus últimos cinco duelos, a pesar del cisma institucional que vive la concesionaria Azul Azul, luego de que el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago decretara la prisión preventiva de su expresidente y controlador, Michael Clark. El argentino mantuvo alejado a su plantel de una contingencia que amenazaba la estabilidad futbolística.La partida de Lucas Assadi al AIK de Suecia, en el momento en que el mediapunta levantaba, podría ser un golpe. Sin embargo, el crecimiento de Ignacio Vásquez, más otras alternativas en el ataque, no debiera trastocar el planteo y las opciones del “Chuncho”. La presión que el conjunto de Gago genera sobre los rivales, sobre todo cuando pierde la pelota, resalta en los dueños de casa.
Los punteros no ofrecen fisuras, más allá del ruido ambiente que provocó la llegada del arquero Vozinha. El mundialista de Cabo Verde iría a la banca, mientras Gabriel Maureira sostiene la titularidad. Fernando Ortiz dotó a su oncena de funcionamiento, luego de las dudas en las cuatro primeras fechas, que soslayó al vencer a Everton y Unión La Calera, colchones necesarios para atenuar la derrota en el Monumental ante la U.
El retorno de Javier Correa es un factor desequilibrante. El argentino, cuando juega y no imagina fantasmas, es un delantero que marca la diferencia. Leandro Hernández parece encontrar la consolidación, los centrales Jonathan Villagra y Joaquín Sosa apuntalan el fondo, mientras Álvaro Madrid y Víctor Felipe Méndez generan y recuperan.
El Nacional estará repleto, pero faltará el público visitante. El delegado presidencial Germán Codina empujó para que hubiera 800 hinchas colocolinos, pero se impuso la lógica impuesta por Carabineros. Desde la pandemia, la autoridad policial entendió que mientras menos gente vaya a la cancha, mejor. Y si se juega, ojalá sea sin visitantes. Las razones esgrimidas fueron paupérrimas, más aún cuando se autorizaron el “arengazo” y el “banderazo”, dos manifestaciones inentendibles, que alteran la normalidad de la ciudad.
Una demostración más del fracaso del Estado en el control del orden público y la ratificación de la nula presencia e influencia de la dirigencia de la ANFP en la programación y operación de los partidos. En Quilín pensaban que la llegada de un gobierno de derecha modificaría el panorama. Los hechos dicen que todo sigue igual. El fútbol entregó la oreja hace rato y carece de peso.
Danilo Díaz
es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.







