Argentina sufre, pero una genialidad de Álvarez la mete en las semifinales
Cuando la eliminatoria con Suiza estaba en tierra de nadie, el delantero de Atlético de Madrid clavó un derechazo en el ángulo de los helvéticos. Los campeones del mundo siguen vivos, pero bien no jugaron. Y solo sacaron diferencia al estar con un jugador más.
Cuánta tensión. Cuántos nervios. Cuánta angustia acompañó la eliminatoria entre Argentina y Suiza.
Si los pronósticos, todos, vaticinaban una jornada tranquila para los campeones del mundo, la realidad mostró una historia distinta, porque el desenlace caminaba a los penales hasta que Julián Álvarez se atrevió a disparar desde media distancia y terminó esquinando el remate.
A cinco minutos de que acabara el tiempo suplementario, “Araña” desnivelaba una eliminatoria de infarto. Argentina no esperaba tanto sufrimiento, ni siquiera estirar la llave hasta el tiempo extra, pero ahí estaba, festejando como si el mundo se acabara. El gol de Lautaro Martínez, cuando el trámite se despedía, selló la serie.
“Se pusieron las cosas difíciles más allá de tener uno más. Sabíamos que el gol iba a llegar. Se habla mucho, nosotros tenemos que enfocar la energía en nuestro trabajo. El grupo está fuerte, no podemos perdernos en las cosas que se dicen en las redes sociales. Preferiríamos ganar antes, pero no es fácil. Quedan dos partidos más, vamos con todo”, opinó Álvarez.
“Orgulloso de pertenecer a este grupo de jugadores de este país, porque dejamos a Argentina entre los cuatro mejores del mundo”, sostuvo un feliz Martínez.
¿Justo? Difícil de dimensionar. Y si hubiera que optar por una alternativa, la respuesta sería no. En igualdad de condiciones, los helvéticos fueron superiores. Ni siquiera se incomodaron cuando Alexis Mac Allister anotó el primer gol cuando el partido estaba en fase de estudio.
A partir de ahí, Suiza fue más. Mucho más. Dominó, le quitó la posesión a su rival y convirtió a Emiliano Martínez en una figura interesante. El meta parecía invulnerable hasta que Dan Ndoye finalizó por abajo una buena secuencia de toques.
Lejos de conformarse, Suiza siguió siendo superior. Pero apareció la ingenuidad (¿o torpeza?) de Breel Embolo, quien simuló una falta y terminó recibiendo la segunda amarilla. El VAR, extremadamente riguroso, como no lo fue con Lionel Messi en el partido con Argelia, aconsejó castigar la simulación usando la regla de “identidad equivocada” (porque se le había mostrado amarilla a Paredes por la inexistente falta) y sacarlo de la cancha.
Recién ahí, Argentina empezó a mandar. Messi, opaco, sin luces, se cargó a la derecha pensando que podía causar daño como sucedió con Egipto. Y no. Esta vez fue bien neutralizado y el ‘10’ estuvo lejísimos de sus mejores días.
Pero apareció Álvarez y terminó por sentenciar todo. El paso de Argentina a las semifinales y la participación de Suiza en el Mundial. “Sufrimos. Sabíamos que era un equipo muy físico, no fuimos capaces de salir de ciertas situaciones. La suerte estuvo de nuestro lado, porque les echaron a uno, y ahí pudimos atacar. Estar en una semifinal es histórico. Da igual que sea Inglaterra. Vamos a recuperar, necesitamos recuperar, es lo más importante”, expresó Lionel Scaloni, el DT vencedor.
Argentina vuelve a estar entre los cuatro mejores. La defensa de la corona se mantiene. Con dientes y muelas. “Si no se sufre no vale. Estamos haciendo algo increíble. Es un orgullo muy grande. ¿Inglaterra? No, no le dimos mucha importancia”, sostuvo Leandro Paredes.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.







