Defensores modernos
En Chile sigue primando la idea del zaguero destructor y no del defensa articulador. Está claro que por ahí se puede empezar a entender porqué hay tanta distancia real entre lo que vemos por acá y lo que luce allá lejos, en el centro del fútbol mundial.
Paolo Maldini, qué duda cabe, es uno de los mejores defensores de la historia del fútbol.
Empezó como lateral izquierdo, pero luego cambió de posición y se erigió como un zaguero central técnico, fuerte y, sobre todo, elegante.
“Il Capitano” es, sin duda, voz autorizada para hablar de defensores, y en una entrevista compartió una interesante reflexión al hablar sobre las diferencias entre los zagueros de su generación y los actuales. “En nuestra generación, los defensores eran juzgados por la cantidad de goles que evitaban. En la generación actual, son a menudo juzgados por cómo generan ataques (…) Nosotros entrenábamos para aprender marcar, a ganar duelos, a leer el peligro antes de que se produjera. Los nuevos defensores hoy entrenan para jugar como volantes (…) Antes, un zaguero podía jugar sin tocar mucho la pelota y hoy deben tocarla mucho (…) Nada es mejor o peor porque el fútbol ha cambiado. Pero hay diferencias”, dijo Maldini.
Así resumió uno de los mayores cambios que, en materia de conceptualización táctico-estratégica se ha dado en los últimos años (aunque habría que ser justos y señalar que el alemán Franz Beckenbauer perfectamente debe ser catalogado como un adelantado).
Sin duda que este tipo de zaguero participativo en el juego, con mucho protagonismo y con funciones de iniciador ofensivo, se verá mucho en el Mundial 2026. No se tratará de una revolución, sino más bien de una confirmación, porque los grandes clubes mundiales hace un buen rato que están mostrando esta evolución en el puesto.
Contando con ello, hay que preguntarse qué tan cerca o lejos está hoy el fútbol chileno en la búsqueda de este moderno modelo.
Y la respuesta inquietante: estamos a años luz.
Es cosa de hacer un repaso mental por lo que ofrece el menú nacional tanto en la liga como en la Roja.
Hay un conjunto ya veterano imbuido en ideologías ya superadas (Branco Ampuero, Alfonso Parot, Rafael Caroca, Guillermo Maripán, Francisco Sierralta e Igor Lichnovsky) y una pléyade de jugadores de mediana edad que deberían ser los primeros representantes de las nuevas tendencias (Iván Román, Matías Pérez, Daniel González, Jonathan Villagra, Nicolás Ramírez), pero que, en verdad, están aún lejos de convertirse en una generación no de recambio, sino que de modernización.
Hoy en Chile sigue primando la idea del zaguero destructor y no del defensa articulador.
Está claro que por ahí se puede empezar a entender porqué hay tanta distancia real entre lo que vemos por acá y lo que luce allá lejos, en el centro del fútbol mundial. No es necesario buscar otras razones…
Sergio Gilbert
es periodista titulado en la UC, especializado en fútbol. Profesor universitario y redactor en El Mercurio. En Twitter: @segj66







