Santiago de Chile.   Jue 19-03-2026
16:57

Para aplaudir

Fernando Ortiz le encontró un lugar en el mundo a Arturo Vidal cuando parecía que ya no quedaban ni brasas del fuego devorador del “King”. Hoy se observa un jugador rejuvenecido, parece un líbero avezado, con un timming excepcional, agresivo, muy potente en el rechazo aéreo y con una voz de mando que solo transmite seguridad a las líneas posteriores.
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Felipe Vial19 de marzo, 2026
Arturo Vidal ha tomado un segundo aire en Colo Colo y el DT Fernando Ortiz tiene mucho que ver en eso: le encontró un lugar en el mundo cuando parecía que ya no quedaban ni brasas del fuego devorador del “King”, a quien no por azar se le considera entre los más grandes futbolistas chilenos de todos los tiempos.
Sin la velocidad de antes, jugando en el mediocampo desnudaba las desventajas naturales de un futbolista que transita por los metros finales de su incomparable carrera deportiva. Y el mérito de Ortiz radica en redescubrirlo como zaguero central —no es la primera vez que Vidal juega ahí—, pero principalmente en ordenarlo.

Hoy se observa un jugador rejuvenecido, parece un líbero avezado, con un timming excepcional, agresivo, muy potente en el rechazo aéreo y con una voz de mando que solo transmite seguridad a las líneas posteriores. Y lo que pasa casi siempre cuando las cosas marchan bien: Vidal se percibe más controlado en los reclamos, maduro, prudente, incluso en sus declaraciones.

Y más allá de que la realidad es cambiante, especialmente en el fútbol, en que lo que ayer era blanco mañana puede ser negro; hasta ahora fue un acierto absoluto alinear a Vidal en esa función, una de las buenas noticias del incipiente Campeonato Nacional, que además enseña cómo pueden cambiar positivamente las relaciones cuando hay voluntad, porque en Pedrero ya nadie recuerda las tensiones que hubo entre Vidal y Ortiz a fines del año pasado. Y está muy bien que quedaran archivadas en el inventario, lo que otorga un nuevo punto a favor del entrenador de los albos.

Otra buena nueva del torneo que empieza es la consolidación de Limache o la comprobación de cómo el proyecto serio que desde hace años lidera técnicamente el DT Víctor Rivero, que fue capaz de mantener y reforzar el grueso del exitoso plantel 2025 —incluida la decisión de no ceder a Daniel “Popin” Castro, uno de los mejores jugadores del torneo local en la actualidad— para convertirlo en una de las escuadras más potentes del certamen y candidata, a lo menos, para capturar plazas internacionales esta temporada.

¿Más para aplaudir? Y a rabiar si el depositario de los aplausos es Fernando Zampedri, el hexagoleador chileno sigue perforando redes, emocionando a los seguidores de Universidad Católica: por su agilidad, por su remate, por el brinco, el testazo, la orientación, el olfato y también por su despliegue físico pese a los 38 años bien jugados que cuenta.

Al verlo jugar, cuesta creer que el “Toro” está en la recta final de su vida como futbolista. Parece eterno. Lógicamente que en la cancha, por más fresco que se vea, el insigne artillero tiene fecha de vencimiento. Pero en el recuerdo de los cruzados y de los amantes del fútbol, no.

Un párrafo final para destacar el prometedor arranque de Ñublense, que ha servido para refrendar lo buen entrenador que es Juan José Ribera, un DT que dio la vuelta larga, que ha pasado por todas las etapas de crecimiento que deben vivir los técnicos. Si no es uno de los estrategas nacionales más capacitados de la actualidad, pega en el palo. En Chillán, está dicho, lo ha vuelto a demostrar.
Felipe Vial

es el Editor de Deportes. Fue redactor en los diarios El Mercurio y La Época, en las revistas don Balón y El Gráfico; columnista de T13 Radio y Premio Nacional de Periodismo Deportivo 2014.

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