El análisis del inicio desaliñado de la U se divide entre “alarmas” y “paciencia”
“Los torneos se definen por uno o dos puntos, y la U ya perdió cinco”, alertan algunos históricos azules ante el inicio tibio del colectivo, cuyo cuerpo técnico admite los baches. “Hay que darle margen, pero el equipo todavía tiene poco fútbol y muchas lagunas”, postulan otros. Desde el viernes el cuadro universitario tiene cuatro partidos decisivos en 20 días: Palestino, Limache, el Superclásico como visita y la Copa Sudamericana, otra vez ante los árabes.
“Hay que empezar a ganar, porque la carga negativa en los equipos grandes se nota, pesa y genera un estrés adicional, la bola de nieve crece rápido, si a ‘Paqui’ ahora hasta le cuentan el amistoso con Universitario en la estadística en contra. Todavía no se nota la nueva mano, pero este cuerpo técnico se destacó por subir los rendimientos individuales en todos los clubes, es cosa de tiempo, pero en la U hay urgencias. A veces el contexto se come a la idea y es necesario ser más práctico”, dice un conocedor de la realidad de Universidad de Chile, cuyo inicio sin triunfos en las dos primeras fechas genera murmullo externo.
Tras la derrota 2-1 ante Huachipato en Talcahuano (el debut fue empate sin goles con Audax Italiano), Francisco Meneghini no maquilló el inicio trabado. “No estamos cómodos con la situación, no nos da lo mismo”, dijo el rosarino, entendiendo que el juego tampoco es matemática. “Los procesos de los equipos no son lineales, no siempre vas mejorando partido a partido; a veces un paso al frente, a veces un paso atrás”, expuso en el estadio CAP.
“El comienzo es preocupante, porque los torneos, salvo el año pasado con Coquimbo que fue una excepción, se definen por uno o dos puntos y la U ya perdió cinco, eso es dar mucha ventaja. Casi no jugó amistosos y eso es un riesgo, al equipo le ha costado, parece que quiere presionar arriba, pero no es continuo y con la pelota le falta agresividad y profundizar. Necesita ganar, no hay tiempo” dice Cristián Castañeda, emblemático exlateral azul.
“La desazón de perder cinco puntos de seis es directamente proporcional a las expectativas, porque llegaron buenos nombres y el equipo parecía potenciado en relación al año pasado. Hay que darle tiempo y tranquilidad a ‘Paqui’, es un privilegio dirigir un equipo grande, pero es otra la exigencia, la paciencia casi no existe. No hablaría de dramatismo, se está en busca de un equipo y de un modelo de juego, esa búsqueda necesita rodaje”, reflexiona César Vaccia, un técnico que opina desde la investidura del bicampeonato 1999-2000.
Héctor Pinto, DT campeón en el Apertura 2004, expone su diagnóstico: “La U todavía no es ni la sombra del equipo que vimos con Gustavo Álvarez, no es para generar alarma tras dos partidos, pero el no ganar va generando desconfianza, los jugadores tienen presión encima. Hay que darle margen, pero el equipo todavía tiene poco fútbol y muchas lagunas. Sabemos que la U no te espera”.
La imagen inicial del equipo, que utilizó 18 futbolistas en dos jornadas, se grafica en las estadísticas de algunas plataformas: pateó poco al arco (el gol de Eduardo Vargas y dos remates de Lucas Assadi repartidos en ambos cotejos), mientras Gabriel Castellón tuvo más trabajo (una decena de tiros). Además, la U sufrió dos goles de pelota detenida en el sur, instancia donde el colectivo opta por marcas individuales.
Los rendimientos de los futbolistas están en la mira. “El partido pasa netamente por nosotros, los jugadores: no tener un poco de actitud, no poner atención a los detalles pasa por los jugadores. No por el técnico”, farfulló Charles Aránguiz tras la primera derrota.
“Muy mal algunos, muchos errores individuales, cuando un jugador está bien todos se contagian, es un efecto dominó, está pasando lo contrario. Hay fallas defensivas que son evidentes, (Javier) Altamirano era el distinto el año pasado y no se ha visto, a (Lucas) Assadi también le ha costado (…) No hay que mejorar en el tercer partido, en la U hay que mejorar ayer”, grafica ‘Scooby’ Castañeda.
Los azules vuelven a escena el viernes ante Palestino en La Cisterna (20:30 horas) empezando un tramo de cuatro partidos en 20 días, que se completa con los choques ante Limache de local (22 de febrero), Colo Colo en Pedrero (1 de marzo) y Palestino por la Copa Sudamericana (4). “El problema es que el fútbol chileno es tan parejo dentro de su mediocridad que cualquiera de esos tres rivales te puede ganar perfectamente”, remata un consultado.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







