La U se toma revancha, le da un baile a Colo Colo y levanta la Supercopa
El duelo entre el campeón de Primera División y el de la Copa Chile de 2024 que debía inaugurar la temporada en enero al fin se pudo disputar, pero con un escenario lamentable en las tribunas.
La bullada Supercopa entre Colo Colo y Universidad de Chile se jugó con restricciones en la venta de entradas y un marco de público impropio para un superclásico. Sin embargo, los pocos hinchas que llegaron a Plaza Chacabuco al menos disfrutaron de una exhibición futbolística categórica de los azules, que pasaron por encima de los albos desde el arranque.
Matías Sepúlveda abrió la cuenta con un derechazo desde la medialuna tras una buena jugada asociada con Lucas Assadi, quien fue un dolor de cabeza permanente para la zaga colocolina.
Al rato, la jugada que desniveló la cancha a favor de la U: la torpe expulsión de Sebastián Vegas por una falta a Nicolás Guerra cuando el delantero azul enfilaba directo hacia el área. Felipe González la sancionó con una amonestación, pero tras ser advertido por el VAR y revisar las imágenes durante casi cinco minutos, rectificó y cambió su decisión por una expulsión.
El mismo Guerra aumentó la diferencia en el marcador tras un remate desde fuera del área de Javier Altamirano que fue manoteado por Fernando de Paul y rebotó en el travesaño. El atacante se encontró con el rebote en plena área chica y no perdonó. Lo celebró con euforia, como si fuera un desahogo.
A esa altura, Fernando Ortiz, debutante en la cabina técnica popular, no ocultaba su fastidio por el juego de sus pupilos. En el entretiempo hizo dos cambios, pero no sirvieron de mucho porque apenas arrancó el complemento, Assadi marcó el tercer gol de la tarde tras definir mano a mano con De Paul.
La goleada incluso pudo ser más abultada y los colocolinos recién tuvieron una llegada de riesgo pasada la hora de juego, cuando Salomón Rodríguez cabeceó directo a Gabriel Castellón en una jugada de balón detenido.
Así ganó la U: con un baile sobre su archirrival y aprovechando el hombre de más.
Gustavo Álvarez elogió a sus jugadores y le restó importancia a la expulsión de Vegas en el desarrollo del juego. “Fue una superioridad permanente, no observé un antes o después desde la expulsión. Me parece que generamos situaciones de gol todo el partido, es un resultado justo”, dijo el entrenador estudiantil.
Ortiz, en tanto, le bajó el perfil a la caída. “Siempre ante una derrota hay que sacar lo positivo. La manera cómo intentamos jugar quizás no se pudo ver por ciertas circunstancias, pero hay que aceptarla, corregirla y analizarla”, afirmó el DT albo.







