Tragedia y vergüenza en el Monumental: hinchas de Colo Colo invaden la cancha y Conmebol cancela el partido con Fortaleza
A solo ocho días del centenario de la institución, el equipo blanco vivió uno de los capítulos más negros de su historia. Un grupo de simpatizantes ingresó al campo de juego a modo de protesta tras la muerte de dos jóvenes antes del duelo y obligó a que los jugadores de Fortaleza corrieran al camarín cuando el duelo por la Copa Libertadores estaba sin goles a los 70’. Se esperan fuertes sanciones de parte de la Conmebol.
Para Colo Colo era ganar o ganar. Porque en la Copa Libertadores es imperativo aprovechar la localía y porque Atlético Bucaramanga, poco antes, desordenó las apuestas derrotando por 2-1 a Racing en Argentina.
No fue victoria, tampoco un empate. Fue vergüenza. Vergüenza tan monumental como el estadio. Vergüenza continental. Vergüenza mundial.
El partido iba por los 70’, con Colo Colo desarrollando su mejor fútbol de la noche, con la gente en las tribunas alentando y pifiando a Juan Martín Lucero cada vez que tocaba la pelota. Pero todo cambió de un momento a otro, cuando un grupo de hinchas ubicados en el codo nororiente comenzó a lanzar objetos a la cancha.
Ya era grave. Sin embargo, lo peor estaba por venir. Cinco minutos después los forofos rompieron los acrílicos, invadieron el césped y obligaron a los jugadores de Fortaleza a refugiarse en el camarín en una carrera veloz, por momentos dramática.
Un desastre.
El argumento de los simpatizantes albos era protestar por los dos hinchas fallecidos en las horas previas al juego. Un intento de avalancha en la calle Benito Rebolledo, donde se ubica la Casa Alba, terminó en tragedia: dos jóvenes de 13 y 17 años fallecieron tras la intervención de un vehículo policial.
“Una reja aplastó a ambos jóvenes, por razones que pueden ser atribuibles a distintas causas. La persona que conducía el carro está en calidad de imputado”, detalló Francisco Morales, fiscal de Flagrancia de la Fiscalía Oriente. El ministro de Seguridad, Luis Cordero, añadió que dos funcionarios “están apartados de sus funciones operativas y así se mantendrán” y que habrá un sumario para determinar responsabilidades.
“Lo primero que hicimos fue prestar cooperación con dos ambulancias, una de Carabineros y otra del estadio, para trasladarlos a una clínica del sector. Fue un carro que supuestamente participó para mantener el orden público… Estamos viendo nuestras cámaras y las cámaras del estadio para cooperar con la investigación de la fiscalía”, agregó el general de Carabineros Álex Bahamondes.
En medio del caos que reinaba en Pedrero, Esteban Pavez —capitán del equipo— intentaba explicarle al árbitro qué estaba sucediendo. Luego se sumó Arturo Vidal. Por los altoparlantes, en tanto, se escuchó “por favor, los jugadores dirigirse a camarines”.
Diez minutos después ya no quedaba nadie en el pasto. Y las tribunas, poco a poco, fueron quedando vacías. Cerca de las 22:00 horas se informó por la megafonía que el partido estaba suspendido y se invitaba al público a retirarse.
Atenta a todo, Conmebol —que lamentó “profundamente” el fallecimiento de los hinchas y expresó “nuestras más sinceras condolencias a sus familias y seres queridos”— no canceló el compromiso en forma inmediata, porque el reglamento de la competencia indica esperar un tiempo prudente (máximo 45’) para tomar una determinación. Fue la Delegación Presidencial la que finalmente resolvió que el duelo no se reanudaría, “a pesar de la opinión de los organizadores”, afirmó el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero.
Cerca de las 23:00 horas fue confirmada la cancelación, término elegido por Conmebol.
El pandemonio, mientras, seguía en los alrededores del recinto: hubo robos en la zona del fútbol joven de Colo Colo, destrozos en un gimnasio del recinto e incidentes en las calles Marathon y Departamental. El clima infernal se mantenía. Hubo enfrentamientos entre hinchas y carabineros, que utilizaron carros lanzagua y lanzagases para evitar más enfrentamientos, simpatizantes corriendo y refugiándose en casas y autos para no sufrir una tragedia.
El metro cerrado. Barricadas, fuegos artificiales, bombas de ruido, lacrimógenas, desórdenes en el Mall Florida Center y un helicóptero sobrevolando el sector completaban un cuadro espeluznante.
La Conmebol informó que “el caso será derivado a los Órganos Judiciales de la Conmebol para futuras determinaciones. Todas las informaciones de los hechos ocurridos dentro y fuera del estadio serán enviadas a la Comisión Disciplinaria de la Confederación Sudamericana de Fútbol”. ¿Sanciones? El código disciplinario de la entidad es amplio en los posibles castigos. El rango va desde la advertencia (en Asunción, donde funciona la organización de los torneos sudamericanos, hay conocimiento de que el Monumental es un recinto “inseguro”), pasando por la obligación de jugar a puertas cerradas, multas y la pérdida de puntos, hasta la eliminación del certamen por una o más ediciones.
Todo esto, con el Superclásico a la vista (ver texto secundario) y el centenario del club la próxima semana.
El peor corolario de una de las noches más amargas en la historia colocolina.
EL SUPERCLÁSICO SE JUEGA MIENTRAS ESTADIO SEGURO QUEDA DESCABEZADO
Lo sucedido en el Monumental encendió de inmediato las alertas de las autoridades considerando la agenda: este domingo está programado el Superclásico entre Universidad de Chile y Colo Colo en el Estadio Nacional. Si en algún momento de la noche corrió el rumor de una suspensión, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, confirmó que habrá fútbol en Ñuñoa.
“Respecto de la fecha de este fin de semana, el Ejecutivo ha considerado que esta se debe mantener. Se mantendrá la estructura de seguridad trabajada, con cuatro anillos, pero será revisado no solo por los hechos de hoy (ayer), sino que además se pedirá que la policía levante una inteligencia especial. Habrá refuerzos de Carabineros”, dijo, junto con asegurar que fue el ejecutivo y no la Conmebol quien decidió la cancelación del lance entre Colo Colo y Fortaleza.
Sí se suspendió el “arengazo” que se realizaría esta mañana en el Monumenta, aunque advirtió que esa oficialización le corresponde al cuadro albo.
Cordero, además, informó que Pamela Venegas presentó su renuncia a Estadio Seguro, aunque trascendió que la realidad es que le solicitaron dejar el cargo. “Dadas las circunstancias en que ocurrieron los hechos y la forma en que se adoptaron algunas decisiones, ella presentó su renuncia y la he aceptado inmediatamente”, fueron sus palabras.
Poco después de sucedidos los hechos, la ANFP emitió un comunicado en que afirmaba que “la actual crisis de seguridad exige con urgencia del trabajo y esfuerzo de todos” y que “este es el momento para que el Registro Nacional de Hinchas (RNH) sea ley de la República. No podemos esperar más”.
Ante esto, Cordero respondió con dureza. “Es obligación de todos actuar con responsabilidad. Los clubes tienen sus obligaciones, la ANFP igualmente. No es posible aceptar comportamientos ni declaraciones oportunistas (...) La ANFP no puede utilizar el RNH cada vez que tiene que asumir sus propias responsabilidades, me parece una declaración oportunista (...) No me parece que la ANFP diga que es un tema de terceros y no de ellos. No habrá ningún reparo en tratar a las barras como organizaciones criminales y en algunos casos operan de esa manera”.
Para Eduardo Loyola, director de Colo Colo, lo que ocurrió en el Monumental es “doloroso, triste para la familia colocolina. Queríamos darle una alegría a Chile, pero todos los esfuerzos se fueron al suelo. Hemos tomado todas las medidas, pero a veces algunos sujetos que dicen ser hinchas terminan siendo los principales enemigos. Es inaceptable. Hago un llamado a recuperar la cordura. Estamos cerca del centenario y esto no lo merece Colo Colo ni los chilenos. Le doy todas las disculpas a los colocolinos; nada explica la conducta de quienes rompieron los acrílicos”.
“Necesitamos la ayuda de todos. Haremos todo lo posible para recuperar el Monumental como un espacio de alegrías. Mañana espero conversar con la gente de Conmebol para ver qué sucederá con el partido”, expresó Aníbal Mosa, presidente de ByN.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.







