Santiago de Chile.   Mar 28-05-2024
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Gustavo Álvarez, la serenidad del líder Huachipato

El argentino llegó a dirigir a Chile con 50 años, sin un pasado resonante como jugador y sin haber dirigido equipos grandes. Con postura de sosiego, imperturbable, el técnico del puntero del campeonato esconde un gusto por el buen juego (“los partidos se ganan atacando”, dijo alguna vez) y una devoción por la pelota como esencia. Potenció jugadores y su metodología encontró receptores en el CAP. “El posicionamiento táctico es lo central en su plan de trabajo”, revelan.
Foto: Photosport.
Claudio Herrera de la Fuente26 de marzo, 2023
Tres entrevistas y un seguimiento de varios años a su trabajo terminaron por convencer a los regentes de Huachipato que debían confiarle el primer equipo a Gustavo Álvarez (50), técnico argentino que venía de dirigir a Atlético Grau en Perú y cuyas etapas en Aldosivi y Temperley son las más identificables (dirigió también Sport Boys y Patronato).

En el “Tiburón” marplatense, escudo al que ascendió a Primera, Álvarez logró plasmar buena parte de su sello. El equipo jugó bien, muy bien a ratos, y el técnico se ganó los elogios públicos de sus colegas César Luis Menotti y Gabriel Heinze. “Me tocó analizarlo cuando partí y él logró un fútbol magnífico”, soltó el “Gringo” Heinze, de los entrenadores más cotizados en el medio trasandino.

Álvarez, que destila en público una tranquilidad poco habitual, fue ignoto lateral izquierdo en equipos del ascenso (debutó en Arsenal y luego jugó en Temperley, Barracas Central y Centro Español). “Un jugador físicamente apto, gran entrega, orden y simpleza para dársela a los compañeros más ofensivos”, se definió alguna vez. “¿El Álvarez futbolista? Jugaba bien ajedrez, noooo, es broma, lateral, gran persona”, dice Ariel Paolorrosi, exgoleador en el “Gasolero”. Jugando en 1ª C, entendiendo que debía ganarse la vida ante un retiro inminente, decidió iniciar los estudios de Educación Física. Y partió, como PF primero, ayudante de campo después y luego en el fútbol formativo de Gimnasia, hasta coordinar las inferiores de Temperley.


“Efectivamente, Aldosivi fue un equipo que Gustavo lo hizo jugar muy bien. Luego vamos analizando si el equipo juega bien por el DT, por sus jugadores o por la combinación de ambas variables. Uno cuando busca DT busca un trasfondo, la personalidad viene añadida. Lo que hizo en Perú es extraordinario. El segundo semestre del año pasado prácticamente no perdió con un club que venía de ascender (3 derrotas en 18 fechas con Grau y terminó 3° el Clausura)”, revelan desde el club acerero.

Álvarez hoy no da entrevistas individuales y limita sus apariciones públicas a las conferencias de prensa. Tampoco hace aspavientos de la campaña, que alcanza un 86% de rendimiento. “Es buena, pero hay mucho por mejorar. Por mi forma de ser y los años que llevo en el fútbol, lo más recomendable es el equilibrio, no volverse loco cuando no hay resultados ni enloquecerse porque toca estar en la parte alta. Mi tarea profesional es mejorar al jugador de forma individual y al equipo en su conjunto”, apuntó el jueves el DT, que de niño se repartía para ir a ver a El Porvenir e Independiente de Avellaneda, el club del cual era hincha su padre.

Ustedes están descubriendo un entrenador con mucha capacidad de trabajo, prolijidad, metodología, que nunca queda conforme con lo hecho (...) Es un entrenador que no le gusta dar mensajes enérgicos por darlos, emanar tranquilidad no es poca cosaFavio "Yagui" Fernándezexcolaborador de Álvarez

Favio Fernández, exvolante argentino, llevó a Álvarez al “Lobo” y más tarde se su sumó a su staff técnico. “Ustedes están descubriendo un entrenador con mucha capacidad de trabajo, prolijidad, metodología, que nunca queda conforme con lo hecho, siempre va por más. Me tocó trabajar con ‘Vitamina’ Sánchez y el otro día me preguntaba por Gustavo, porque lo enfrentó en Chile, me decía si siempre era tan sereno, yo le decía que de verdad es así, transmite serenidad y en la semana intensidad. Hay varias formas de transmitir, seguramente él sostiene un modelo y ve que el equipo maneja situaciones, eso te da paz, es un entrenador que no le gusta dar mensajes enérgicos por darlos, emanar tranquilidad no es poca cosa”, apunta el “Yagui”.

Huachipato pasó de pelear los dos últimos años el descenso a estar en la cima del torneo, inclusive con dos partidos menos. Y casi sin fichar. “También tiene que ver con los momentos de maduración de los jugadores. Ejemplos muy tangibles son los casos de (Brayan) Palmezano y (Javier) Altamirano. El técnico les da el espacio y les genera juego para que se desenvuelvan de la mejor manera posible. Ahí Gustavo es clave, entiende lo que sus jugadores necesitan para rendir de la mejor manera. ¿A nivel metodológico? El cuerpo técnico lleva un plan de trabajo que tiene como punto muy central el posicionamiento táctico. Lo relevante es cómo lo transmiten al jugador para que lo entienda”, reseñan en el CAP.

Rodríguez celebra y se suman Palmezano y Altamirano, faros de un Huachipato que utiliza el 4-3-3 como sistema táctico. Los acereros enfrentarán ahora sus dos partidos pendientes: Colo Colo (1 abril) y U. Española (5). Foto: Photosport.

“Los partidos se ganan atacando”, observó Álvarez alguna vez que profundizó en su credo. “La primera decisión es ser protagonista y no especular, eso tiene que ver con la esencia del potrero, del baby, donde se juega para tener la pelota y hacer goles, ahí les quieres ganar a los más grandes, a los más poderosos, y para eso siempre quieres tener la pelota. A eso hay que darle un marco táctico, me gusta jugar con la mayor cantidad de delanteros, pero que siempre el equipo esté equilibrado. Tiene que ver con una filosofía de vida, que lo que va a pasar en el futuro dependa de lo que yo hago, por eso tomo la iniciativa”, se explayó hace años en radio Residencias.

Un analista de un club de Primera refuerza el aura del líder del certamen: “Según las estadísticas de Wyscout, Huachipato rinde por sobre las expectativas, está con mucha confianza, jugadores convencidos; suben sus laterales, se cierra (Cris) Martínez, Palmezano también va adentro, Altamirano muy destacado; cuando un equipo está en ese ‘estado de flow’ tiene muchas posibilidades de seguir ganando”.

Lector empedernido y admirador de Arrigo Sacchi, Álvarez ya trazó el estilo de Huachipato. El camino comenzó derecho, nadie sabe cómo terminará. Al final, eso sí, la serenidad está garantizada.

Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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