Jorginho, el jugador más ‘guardiolista’ de la final de la Champions lo tiene el Chelsea
El ítalo-brasileño es la pieza que representa la pureza del juego de posición que adoctrina Guardiola, pero estará en la cocina del enemigo en la final de la Champions League. El volante rompió los registros de pases en la Premier League, aunque todavía se desconfía de su valía en el corte y en la ruptura. “Hace cosas invisibles para la estadística y esenciales para el juego; es mucho más del paradigma de Guardiola que el propio Rodri o Fernandinho”, enseña Francisco Meneghini. Se mudó con 15 años a Europa, vivió en un monasterio y ganaba 20 euros por semana mientras se curtía en el ascenso italiano. “La técnica, ubicación y clase siempre las tuvo, pero es inimaginable hasta donde llegó”, dice Víctor Mareco, su excompañero en Hellas Verona.
Jorge Luiz Frello Filho, Jorginho (1991), es el principal resabio de Maurizio Sarri en Stamford Brigde, afición que jamás se cautivó con la propuesta del técnico italiano y tampoco con su peón predilecto. De un estilo casi contracultural para la feligresía del Chelsea, el volante en sus primeros partidos de la Premier League llegó a dar 180 pases en un partido, todo un récord desde que la estadística gobierna el certamen inglés. Pese a ello, siempre estuvo bajo sospecha, más cuando obligó a mudar a N’Golo Kanté del mediocentro al puesto de interior. Bajo el mando de Frank Lampard soportó los vaivenes, pero con la llegada de Thomas Tuchel se hizo otra vez gravitante.
Sus registros camino a la final de la Champions League frente a Manchester City, son decidores: es el quinto mediocampista con más combinaciones del torneo (657 pases correctos), superado por Toni Kroos (959), Luka Modric (793), Rodri (779) y Ilkay Gündogan (771), y en metraje recorrido se ubica en el podio, con 114.996 metros (por encima están Phil Foden y Kroos).
“Compartí con él en Hellas Verona y la técnica, ubicación y clase las tuvo siempre, pero es inimaginable hasta donde llegó. En la B al principio no era muy considerado, le costó imponerse, pero siempre mostró personalidad, gran chico. Lo que rinde e influye en el juego del Chelsea es increíble”, dice el paraguayo Víctor Mareco, testigo de los primeros años en el calcio del nacido en Imbituba, estado de Santa Catarina.
“Llegué a los 15 años a Europa, pero dos años antes estuve en un proyecto en Brasil que preparaba jugadores para llevar a Italia, me enseñaban la táctica desde los 13 años”, ha contado Jorginho, que cuando luchaba por un espacio en el profesionalismo italiano vivió en un monasterio y cobraba 20 euros por semana. Se forjó en la Serie C2 (Sambonifacese) y luego en Verona se impuso pese a la desconfianza del técnico Andrea Mardorlini.
Antes salía mucho hacia los costados, perdía la posición y con Sarri aprendió a correr la cancha. Es muy inteligente y funcional, juega a dos toques y nunca pierde la pelotaJorge Vargasexdefensor y actual técnico
“Su explosión fue en Napoli, alcanzó un nivel altísimo, porque antes salía mucho hacia los costados, perdía la posición y con Sarri aprendió a correr la cancha. Es muy inteligente y funcional, juega a dos toques y nunca pierde la pelota, el equipo descansa en él. Jorginho le da los tiempos al Chelsea, un equipo bien armado, más terrenal, porque imitar al City es imposible. En Italia se le aprecia mucho, por algo lo nacionalizan, en la selección tiene la competencia de (Manuel) Locatelli”, dice Jorge Vargas.

La destreza de Jorginho en la llave ante el Real Madrid. El seleccionado italiano acierta en promedio por sobre el 90% de sus pases. Foto: France Press.
Jorginho, un exponente puro del juego de posición, parece un futbolista hecho a la medida de Pep Guardiola, que trató de llevarlo, sin éxito, a Etihad. Roman Abramovich lo aseguró con 40 millones de euros. “¿El futbolista más ‘guardiolista’ que estará en la final del Estadio Do Dragao? Es una gran conclusión, Jorginho es mucho más del paradigma de Guardiola que el propio Rodri y ni decir Fernandinho; él no va al City porque termina siguiendo a Sarri. La posición del volante central es fundamental, porque la velocidad que le da a la pelota ese jugador va a determinar un montón de cosas: si hace un mal control o un pase más lento de lo que pide la jugada puede arruinar las condiciones de un ataque que se gesta, y si lo hace bien multiplica las posibilidades. Jorginho juega a pocos toques, aunque no creo que esa condición sea necesaria eso todos los jugadores, hay algunos que juegan a muchos toques y lo hacen bien, pero él da la velocidad justa en pocos toques; siempre se muestra y toca, así va construyendo”, observa el técnico Francisco Meneghini.
Jorginho juega a pocos toques, aunque no creo que esa condición sea necesaria eso todos los jugadores, hay algunos que juegan a muchos toques y lo hacen bien, pero él da la velocidad justa en pocos toquesFrancisco Meneghinientrenador
“Cuando llegó a Inglaterra se lo criticaba que no daba asistencias y no era influyente, decían que tocaba mucho, pero no daba ‘key passes’, pero Jorginho hace cosas que son invisibles para la estadística y esenciales para el juego. Cuando un compañero sabe que lo tiene cerca y le puede dar cualquier pase porque él lo corrige, hace que aumente el flujo de pases y del juego”, agrega “Paqui”.
Mientras soportaba el confinamiento en Londres, días donde se atrevió a tomar el violín, le preguntaron por los cinco mejores en su oficio. Jorginho nombró a Casemiro, Busquets, Fernandinho y a sus compañeros Kovacic y Kanté. “Esta final de la Champions es mi sueño de niño”, confiesa el purista del pase.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







