Los hitos de la rica historia del maratón en Chile
Este domingo se celebrará una nueva versión del Maratón de Santiago, testimonio del desarrollo pedestre en la capital. Si bien los principales logros nacionales de la especialidad se celebraron en el exterior (Juan Jorquera en Buenos Aires, Manuel Plaza en Ámsterdam y Érika Olivera en Winnipeg, entre otros) una serie de episodios fueron tallando una particular bitácora, desde el primer maratón celebrado en 1909 hasta la medalla de Hugo Catrilero en los Panamericanos 2023. Locaciones, héroes, récords y epopeyas grabadas en el asfalto.
El primer maratón: El 1 de mayo de mayo de 1909 se montó la primera carrera con la distancia de los 42 kilómetros, a completar con giros en el Hipódromo Chile, jornada animada por la banda del regimiento Pudeto. El evento fue promocionado en la prensa de la época. “Todo competidor debe presentarse a la pista con traje 'sport', y usará para correr zapatillas de goma o de suela (...) Los campeones deben observar la más estricta seriedad durante la carrera. El que molestare a sus competidores, será inmediatamente escluido (sic) por los señores jueces”, publicó “El Mercurio” hace 116 años.
Una decena de fondistas tomó parte del desafío, que se adjudicó el español Antonio Creuz (3h 01:15), seguido por el local César Cornejo, apodado el “Tonto de la Allulla” por los cronistas. Más atrás llegaron Juan Silva y el popular Martiniano “Fantasma” Becerra, considerado el pionero de los maratonistas chilenos. Hubo discordia por los premios, por entonces mirados con recelo porque atentaban contra el espíritu amateur de los deportistas.
Manuel Plaza, el portento: El primer medallista olímpico de la historia sembró fama en distintas especialidades del fondo a nivel sudamericano, donde todavía luce al tope con récord de preseas: 25 (23 doradas). Una de sus icónicas demostraciones del “Galgo” en un maratón local fue el selectivo que determinó a la selección que asistiría a los Juegos Olímpicos 1928. El 8 de abril de aquel año se celebró una prueba adaptada de 36.650 metros con salida y meta en el Estadio Militar, ubicado al sur del actual Parque O’Higgins.
Plaza arrasó (2 horas, 12 minutos y 51 segundos) en la prueba vespertina descolgándose ocho minutos de su escolta y cruzando la meta ya con poca luz ante testigos eufóricos. Otros cuatro atletas lograron terminar el desafío. “¡Caramba! Se fue con 72 pulsaciones y regresó solamente con 84 después de ese carrerón”, reseñó este periódico. “Invencible”, le dedicaba la prensa. El entrenador Carlos Strutz, una eminencia por aquellos años, analizó así la segunda clasificación olímpica de Plaza. “Su tiempo es bueno. Yo le había señalado 2h 12 y ha puesto solo 51 segundos más. Esto quiere decir que la Marathon la puede correr en 2 horas 37 minutos”, aventuró.

Manuel Plaza se hizo invencible de diversas distancias. El medallista olímpico daba espectáculo en las pruebas locales. Foto: Zig-Zag.
El Maratón Nacional: A fines de los años 40 se formalizó este evento que le dio cierta continuidad a la prueba de Filípides en Santiago. Escenario de grandes sorpresas, la edición de 1950, celebrada un lluvioso 18 de septiembre, fue testigo de la gesta del obrero Luis Celedón, que fulminó al favorito Raúl Inostroza, reventándolo con un ritmo imposible de seguir. El ganador se impuso en el trazado que se diseñó entre el Estadio Nacional y San Bernardo, ida y vuelta. Oriundo de Los Andes, el vencedor el agregó épica a su coronación corriendo descalzo parte de la barrosa prueba.
José María Navasal, con el seudónimo Pepe Nava en la revista Estadio, dejó una reflexión que todavía tiene vigencia. “La maratón es una prueba rara, que disputan y organizan hombres distintos a los otros. Hombres como Antonio Meneses, que midió el recorrido de 42 kilómetros con una huincha metálica de 50 metros. Hombres como los que integran el pelotón de cada carrera, que saben que no van a ganar y que, sin embargo, vuelven cada año dispuestos a soportar el tremendo esfuerzo físico (…) No importa que los punteros vayan lejos, ni que el estadio esté vacío cuando ellos llegan. En la hermandad del camino hay una condecoración preciada. La del que nunca ha abandonado (…) Primos lejanos de Plaza”.
Ramírez, el inspirador: El campeonato sudamericano de atletismo disputado en abril de 1974 grabó para siempre el triunfo del renguino José Ramírez en el maratón, coronándose bajo una ovación en el Estadio Nacional, entregando el sexto oro para Chile en aquel evento. El “Viejo”, que despertó el afán maratoniano en varios atletas federados de las décadas siguientes con ese triunfo, se impuso con 2h 30:42, superando al colombiano Gilberto Silva y al brasileño Orides Alves, que completaron el podio. El chileno Mario Valdivia fue 5° de un total de siete finishers. Con su gorra blanca, dorsal 1167 y cadencia inconfundible, Ramírez fue imparable. Ni un percance con una moto, que accidentalmente golpeó al chileno y lo hizo caer en el trayecto, lo frenó.
Récord de Carvajal: El 31 de octubre de 1982, el docente Carlos Carvajal movió los límites en el 42k criollo venciendo en el Maratón Nacional y rompiendo el récord que mantuvo por seis años Edmundo Warnke (2h 14:57). El corredor de Peumo anotó 2h 14:02, un crono que perduró como el mejor registro de un atleta nacional corriendo en Chile hasta el 2023. “Fui uno de los pocos que cumplí con el trayecto”, se quejó el triunfador, cuyo premio fue un boleto a los Juegos Odesur. Los primeros en llegar tras el ganador fueron Rolando Acuña y Juan Plagman, pero terminaron descalificados.
“Rompí con un mito. En la Federación pensaban que un maratonista no podía correr más de dos competencias en el año. Yo con esta completé tres oficialmente”, concluyó Carvajal, escoltando en definitiva por Hugo Soto, un ignoto debutante que llegó desde la isla Chidhuapi, distante media hora a remo de Calbuco.
La nueva era: Por iniciativa de la Química Hoechst el 3 de diciembre de 1984 se estrenó el Maratón Hoechst, que después entregaría la posta al Maratón Internacional de Santiago, que cuidó por años Olimpo Producciones y cuyo epicentro fue el Parque O’Higgins, evento que luego, con disputas de tutela de por medio, decantó en el actual Maratón de Santiago (MDS).
En su edición fundacional, la prueba con largada y meta en el Parque Forestal con Pío Nono, anunció “adelantos tecnológicos” inéditos en el atletismo criollo: duchas a partir de la mitad de la prueba y un auto no contaminante que encabezaría el pelotón. La parrilla fue de lujo con los mejores exponentes locales: Juan Plagman, que ganó con 2h 15:24, Alejandro Silva (2°) y Jaime Ojeda (3°).
Maratón en el centro cívico: En 2008, ya con nueva productora al mando, el desafío traslada su campamento base a metros del Palacio La Moneda, después de un año de transición en el Parque Araucano. La historia es particular. Los organizadores se reunieron con las autoridades de la Región Metropolitana para tantear locaciones y un trazado sin impactar ciudad, y ahí escucharon la sorpresa la propuesta desde la propia intendenta de entonces Adriana Delpiano: mudar el maratón a un costado de la casa de gobierno. A nivel estratégico y simbólico, el evento desde ahí tomó otro nivel, disparando su convocatoria casi cuatro veces, llegando a 12 mil inscritos ese año. “Eso es totalmente cierto”, ratifica Francisco Riquelme, CEO de Prokart.
La épica de Echeverría: La última vez un chileno ganó el Maratón de Santiago con rivales africanos de por medio, fue en 2008, con el atrevimiento de Roberto Echeverría, que cruzó la meta en un tiempo de 2h 15:37. El atleta de Cunco se ganó ese día el boleto para los Juegos Olímpicos de Beijing.

Hugo Catrileo y su jornada más feliz en los Juegos Panamericanos Santiago 2023, logrando una medalla de plata. Foto: Photosport.
Récord y ocaso keniata: 13 victorias en las últimas 14 ediciones del MDS fueron para los africanos, que no asistieron en 2022 por los protocolos sanitarios. El keniata Luka Rotich Lobuwan se impuso en tres ediciones de la prueba santiaguina y en 2017 estampó el récord del trazado con 2h 09:37. Sin embargo, el plusmarquista entró en desgracia en 2018 cuando se le aplicó un castigo de cuatro años por doping, después que se le detectara uso de anabólicos en una prueba en Marrakech.
La medalla de Catrileo: La escena del maratón se volvió a remecer en 2023 en el marco de los Juegos Panamericanos, donde Hugo Catrileo logró una presea de plata, la primera a nivel masculino de la historia del evento. El corredor de Nueva Imperial, que meses antes de prueba perdió su empleo como vendedor en una empresa de telecomunicaciones, se subió al podio con 2h 12:17, apenas superado por el peruano Cristhian Pacheco completando un trazado certificado que incluyó dos giros con salida en el Parque O’Higgins. Matías Silva finalizó 4° con su mejor registro personal.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







