El mapa para entender la MLS que acogerá a Alexis Sánchez
El fútbol estadounidense, y que integra en su liga a tres clubes canadienses, tiene códigos propios: múltiples metas y competencias, y una particular reglamentación de salarios y composición de planteles. “Es un torneo físico y de transiciones”, avisan, donde los jugadores designados, el caso del “Niño Maravilla”, tienen privilegios. “Pero si no rinden, al año los sacan”, advierten.
El fútbol rentado en Estados Unidos, plaza donde alguna vez jugó Pelé y que en la actualidad domina Lionel Messi, es la nueva estación de Alexis Sánchez, tras firmar por el CF Montreal, club canadiense que compite en la Major League Soccer (MLS), liga que se formalizó en 1996.
Después de 18 años en ligas europeas top (Italia, España, Inglaterra y Francia), el “Niño Maravilla” recaló en Norteamérica. “Es una Liga que hace ya unos años Alexis quería vivir. Y ahora se dio la oportunidad. Es una combinación de todo: buen nivel de competencia, una ciudad espectacular, en este momento familiar le pareció lo mejor. Una buena oportunidad en el momento justo”, justifican en el entorno del artillero histórico de la selección chilena.
¿Qué espera a Sánchez en la MLS? Un torneo con formato y reglamento muy particular. Son 30 clubes en competencia, divididos en dos conferencias (Montreal está en la Este). El calendario de la fase regular contempla 34 jornadas (17 de local y 17 de visita), donde se enfrenta a los 14 rivales de la zona y a otros seis aleatorios de la conferencia opuesta. El equipo que suma más puntos en la fase regular obtiene la corona Supporters’ Shield. Los siete primeros de cada grupo avanzan a la postemporada y el 8° y 9° dirimen a un partido un 'wild card'. El playoff tiene una particularidad, porque la primera ronda se disputa al mejor de tres partidos (en cada cotejo si hay empate, se define por penales). El mejor ubicado es local en el juego inicial y en el tercero si fuese necesario. La semifinal y final se dirimen a partidio único. De la final entre los ganadores de cada conferencia sale el campeón de la MLS Cup.
En paralelo, los clubes estadounidenses disputan la U.S Open Cup (Lamar Hunt), torneo de eliminación directa, mientras sus pares del país vecino hacen lo propio en la Canadian Champioship, donde Montreal ya está en semifinales. Ambas copas, además de la MLS (6 cupos), entregan plazas a la Copa de Campeones de la Concacaf. También está la Leagues Cup, instancia a la que acceden los 18 clasificados a la postemporada de la MLS y se miden ante los 18 equipos de la liga azteca. Un calendario que puede ser brutal: Inter de Miami jugó 58 partidos oficiales en 2025.
La composición de los planteles es sofisticada y se rige desde un límite salarial: 803.125 dólares por año es el tope por futbolista. Los únicos que pueden exceder el monto son los jugadores designados (DP, designater player), también conocida como la "Ley Beckham", el volante inglés que en 2007 llegó a Los Angeles Galaxy. Sánchez firmó con dicho privilegio. “Los DP en la cancha terminan haciendo la diferencia y cuando no pasa eso los clubes se los sacan de encima al año, sea quien sea. Por ejemplo Atlanta, el año pasado fichó a (Emmanuel) Latte Lath en más de 21 millones de dólares y no le fue bien, ahora lo prestó para liberar el cupo DP y fichó a (Breel) Embolo”, sentencia un scouting que trabaja en la MLS y que prefiere reserva.
En la plantilla se pueden anotar 20 jugadores, los cuales se pagan del presupuesto anual que se entregó en 2026 a cada club (US$ 6,4 millones). Pero después cada institución dispone de fondos adicionales y el costo de los futbolistas franquicias e Iniciativa Sub 22 (jóvenes de contratos lucrativos con bajo impacto presupuestario) queda al margen, lo mismo el gasto de la “nómina suplementaria” (plazas del 21 al 30). “Los jugadores del 21 al 24 reciben el salario mínimo que es de US$ 113 mil, y del 25 al 30 perciben el salario mínimo de reserva, US$ 88 mil. Después, cada equipo puede tener ocho extranjeros, pero esos cupos son comercializables, se pueden comprar y vender, el Inter supera la cuota. También están los Draft (bolsa se jugadores), donde el equipo de peor rendimiento tiene preferencia para fichar, pero ese orden para elegir también se puede ‘tradear’”, explica un conocedor de la MLS, certamen que desde mediados de 2027 mudará su calendario para emular la temporada europea (en el primer semestre del 2027 se jugará un torneo abreviado).
“La MLS cambió radicalmente con la llegada de Messi, la gente se fanatizó, los tickets para verlo están todos vendidos y en la reventa valen un fortuna. Es una liga que progresa porque trae muchos jugadores de calidad. Alexis no tendrá problema, porque si bien es una liga física, llena de jugadores jóvenes, él es capaz de tirarse atrás y meter buenos pases. Los estadios son increíbles”, aprecia Jorge “Pindinga” Muñoz, que se radicó en Florida tras jugar en Jacksonville Cyclones.
“La esencia que busca la MLS es el espectáculo, casi en todos los partidos hay muchos goles”, expone Eduardo Rubio, que se desempeña como director de una academia en Austin. “Es un torneo donde se ataca, los equipos van hacia adelante, es rápido, tratan de sacarle el máximo provecho posible a la parte atlética, a la fuerza, que es la base de todos los deportes aquí. La calidad técnica ha ido mejorando con los extranjeros y Alexis como todo gran jugador puede hacer la diferencia, se va a imponer”, suma el exatacante.
“La MLS es un producto muy de esencia norteamericana. Te da el orden, la estructura, a los atletas se les trata como estrellas, están bien cuidados; en la cancha hay gradas mezcladas, gente con camisetas de equipos mexicanos y europeos, muy raro, algo impensado en otros países; y los viajes puede ser durísimos cuando enfrentas a rivales de la otra conferencia, puedes ir de costa a costa, con cinco horas de vuelo, al final del día eso también pesa. En el juego, todo es físico y transiciones, y dentro de ese desorden los jugadores de más calidad hacen la diferencia, son capaces de transformar ese caos en situaciones de peligro. En el caso de Sánchez, dependerá cómo lo utiliza el Montreal, un equipo que juega con un ‘9’ fijo de área (Prince Osei Owusu), que genera espacios para los medios de buen pie que llegan de más atrás. Imagino que el DT armará un equipo para que Alexis no haga tantas repeticiones de esfuerzo, como lo hace Miami con (Luis) Suárez”, revela un veedor de la conferencia este.
El técnico Phiplippe Eullaffroy celebró el fichaje del chileno, el quinto DP de los nacionales (antes lo fueron Pablo Aránguiz, Felipe Gutiérrez, Pedro Morales y Diego Rubio). “La primera emoción fue decir ‘wow’. Se vino a mi cabeza la imagen de cuando jugaba en Arsenal y luego en Marsella. Va a jugar en la posición en que siempre lo ha hecho, cargado desde la izquierda hacia el centro. Puede jugar de 10 o como un segundo 9, un falso 9 o extremo izquierdo”, razonó.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







