Santiago de Chile.   Mié 15-04-2026
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El Atlético de Diego Simeone se hace imperial: está a tres partidos del título

Los “colchoneros” cedieron 2-1 ante Barcelona en Madrid pero se aferraron al marcador global (3-2) para lograr la gesta. Tramos infernales de Yamal, Olmo y Ferran Torres llevaron a los rojiblancos al terreno del padecimiento, un contexto en el que los soldados del “Cholo” nunca aflojan. PSG repitió la dosis ante Liverpool y ganó 2-0 en Anfield.
Foto: France Press.
Equipo Deportes14 de abril, 2026
El saber sufrir, un estado que exige el fútbol moderno, manoseado, y que cuesta desentrañar desde la lógica porque está lleno de ingredientes emocionales e inasibles.

El Atlético de Madrid, el de Diego Simeone, es el exponente más puro del saber padecer a partir de un colectivo con muy buenos futbolistas, que salpican sus misiones condosis de agonía y épica, y defienden a ultranza una idea técnica que emana de su conductor argentino.

Imposible no tambalear en una jornada en que el Barcelona alcanzó pasajes notables de armonía y fluidez, a partir de la variedad que le otorgaron Lamine Yamal, empoderado como líder del equipo a los 18 años, Dani Olmo y Ferran Torres, fantásticos en sus asociaciones por dentro, matizadas por desmarques profundos y carácter competitivo.


Pero ahí estuvieron los reflejos de Juan Musso, la porfía de Le Normand, los recorridos interminables de Koke y el espíritu batallador de todos para no claudicar.

Yamal demoró 33 segundos en dejar en claro que su noche sería brutal, probando con un zurdazo bajo la reacción de Musso. La remontada catalana iba en serio. Antes de la media hora la serie estaba igualada, tras aciertos de Yamal (se durmió Lenglet) y Torres (asistencia exquisita de Olmo). Fermín López tuvo el tercero, pero falló su cabezazo y reventó su rostro en el pie de Musso.

Al Atlético se le quemaba el rancho pero no el corazón: un pase al espacio del pensante Griezmann para la carrera de Marcos Llorente, centro y descuento del nigeriano Ademola Lookman(31’), respiro suficiente para resoplar, cerrar los ojos y aguantar la paliza.


Un gol anulado a Gavi, la sangre de Matteo Ruggeri (cortado por Gavi), la expulsión de Eric Garcia (por tumbar a Alexander Sorloh, muy útil como refresco) y un repliegue albirrojo sin vergüenza para soportar el zamarreo. El equipo blaugrana terminó asediando con una propuesta salvaje, con Yamal libre acumulando rivales y dribleando al que se pusiera por delante, dos torres en el área (Ronald Araujo y el polaco Lewandowski), pero el Atlético no cayó al piso. Estuvo de rodillas, sí, pero eso no lo desmerece, más bien lo agiganta. Apenas un 37% de posesión, 214 pases (contra 632 del rival), casi 100 kilómetros recorridos son testimonio estadístico de una batalla que terminó en la semifinal, donde espera un coloso que mete miedo: Bayern o Real Madrid, que resuelven hoy.

Simeone rindió culto a sus gladiadores. “Estábamos con el pensamiento de que nos podían hacer uno o dos goles. Nosotros teníamos que jugar, atacar e imponernos. El partido no pasaba por defender, aunque el rival te lleve a ello aunque no quieras. A veces no quieres defender, pero te llevan a eso porque no se la puedes quitar”, admitió el DT trasandino en la trastienda.

La disputa aéreo entre Gavi y Ruggeri que terminó con el italiano cortado. Foto: Associated Press.

“Son 14 años (su ciclo en el club) y la verdad es que seguir viendo que el equipo compite me emociona. Han cambiado los futbolistas, hemos vuelto a empezar un montón de veces y volvemos a estar entre los cuatro mejores de Europa. Hemos enfrentado a un equipo que juega extraordinariamente bien, con una velocidad increíble, difícil de controlar. Ahora estamos preparados e iremos a buscar lo que llevamos muchos años buscando”, cerró el “Cholo” Simeone.

PSG dominó Anfield con todas sus credenciales

Lanzó todas sus medallas el PSG bajo la lluvia incesante en Liverpool y cobró premio: ganó 2-0 (4-0 en el global) y avanzó a las semifinales de la Champions por quinta vez en las últimas siete ediciones.

Defendió más atrás de lo que acostumbra, pero fue demoledor con Ousmane Dembélé, que desniveló con un zurdazo de distancia (72’) y luego conectando un centro preciso de Bradley Barcola (90+1’).

Liverpool estuvo a tono, pero fue frágil en las áreas. “Por momentos los superamos, pero la definición de Dembélé explica por qué ganó el Balón de Oro, por qué el París levantó la Champions y tiene buenas posibilidades de volver a ganarla”, admitió el DT del local Arne Slot, que sufrió la grave lesión de Hugo Ekitiké.

“El Liverpool aprovechó sus puntos fuertes, pero estuvimos sólidos. Finalmente, marcamos. Hay que saber cómo hacerlo y ser fuertes cuando las cosas se ponen difíciles”, valoró el caudillo Marquinhos.


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