Álvarez tenía razón
A los grandes no se les dice que no, reza la sentencia futbolera, aunque en ocasiones, la profundidad de las crisis institucionales arrastra las buenas intenciones o el trabajo de un entrenador. Meneghini vino a un cuadro que su antecesor desnudó con inusual franqueza el año pasado.
El fútbol posee muchas lecturas, aunque en los tiempos que corren la mirada y los análisis se hagan desde el prejuicio, el resultado, la pasión, la sentencia grandilocuente, con la razón en un lugar secundario.
Por algún motivo insondable, el nombre de Francisco Meneghini generó resquemor en un sector importante de la hinchada de Universidad de Chile, en especial en aquellos con tribuna mediática, y buena parte del periodismo partidario de los azules. Todos ellos instalan opinión y generan agenda en el mundo laico.
Salvo su mal paso por Defensa y Justicia, el recorrido de “Paqui” en el fútbol local era ascendente. Buenas campañas,c umplimiento de objetivos, pero con equipos de vidriera escasa, en partidos que muchos miran y pocos ven. Sus antecedentes no satisfacían a una feligresía que más allá de los cuestionamientos que deslizaron en el cierre del ciclo de Gustavo Álvarez, miraban el vaso lleno de la semifinal de la Copa Sudamericana y olvidaban la pobre segunda rueda.
A Meneghini no le ayudó llegar tercero con O’Higgins, clasificar a la Copa Libertadores y desplazar a su actual institución.Vencer a Colo Colo en el Monumental y a Universidad Católica en el Claro Arena no servía como dato. Su nombre estaba cruzado y no le quedaba otra que ganar desde el día uno.
A los grandes no se les dice que no, reza la sentencia futbolera, aunque en ocasiones, la profundidad de las crisis institucionales arrastra las buenas intenciones o el trabajo de un entrenador. Meneghini vino a un cuadro que su antecesor desnudó con inusual franqueza en la conferencia previa al duelo ante Coquimbo Unido. La mayoría creyó que Álvarez se iba porque tenía un acuerdo en el exterior. Roberto Hernández, exentrenador de la U, advirtió que pocos entendieron el mensaje del técnico campeón con Huachipato 2023.
La distancia entre el proyecto deportivo e institucional era mayúscula, con un grupo de propietarios que resisten a los requerimientos de la justicia ordinaria, luego de las sanciones históricas de la Comisión para el Mercardo Financiero.
Todo es frágil en el CDA. El plantel, el cuerpo técnico y el director deportivo Manuel Mayo están solos, expuestos y como dique de contención ante un escenario al menos incierto.
Los dos partidos en condición de local, con Audax Italiano y Limache, fueron anormales por la situación en las tribunas. El equipo mostró un alza ante el conjunto de Víctor Rivero y exhibió fibra para derrotar a Colo Colo en el Monumental. Pero todo es demasiado feble. La eliminación frente a Palestino, a partir de gruesos errores individuales en el fondo, reinstala el clima de inestabilidad permanente.
Entonados desde lo anímico por el golpe en Macul, los azules entraron a un Nacional desierto por el castigo de la Conmebol, con un día menos de descanso y baleados en el ataque. Cristián Muñoz, estudioso y con barrio, sabía que el esfuerzo del rival el domingo asomaría. Sin el liderazgo y primer pase de Matías Zaldivia, con la ausencia de Lucas Assadi y Octavio Rivero, a los que se sumó la lesión de Juan Martín Lucero, más una banca que ofreció nombres ignotos, estaba claro que la U del miércoles era un elenco normal, con escasas respuestas ofensivas.
La “Nona”, con frialdad, no perdonó y se llevó el premio mayor.
Danilo Díaz
es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.







