Piero Maza: “Es muy importante el factor mental, porque esto es la casa del jabonero, el que no cae se resbala”
El réferi de 41 años vive un momento dulce: recibió elogios por su trabajo en la final de la Sudamericana, fue invitado a dirigir en Dubái y está nominado entre los 25 mejores del mundo. Confiesa que su fe en Dios ha sido trascendental: “Mantener la calma, controlar la ira, son de mucha ayuda”. Elogia a la nueva generación de árbitros y confía en ser convocado al Mundial 2026.
La camiseta celeste, la medalla entregada por la Conmebol —grabada con la frase “La gran conquista”— y las tarjetas, son el recuerdo que atesoró Piero Maza de la final Sudamericana entre Lanús y Atlético Mineiro.
“Fue una experiencia maravillosa. Mucha alegría. Sabíamos que representábamos al arbitraje nacional, entonces era bastante responsabilidad. Era fundamental tener un buen trabajo. Dirigimos la semifinal Flamengo-Racing y Flamengo-Estudiantes, por los cuartos de final, y mi sensación, y la sensación del equipo en general, era que habíamos hecho un muy buen año, pero de nada servía si no teníamos un buen cometido en la final”, dice el réferi de 41 años.
—Fue un buen arbitraje.
“Cuando no se habla del arbitraje, es porque el arbitraje fue bueno. Siempre he pensado eso. Y no se habló. Tocaron dos técnicos argentinos, con experiencia, histriónicos, quizás Mauricio Pellegrino un poco menos, pero no era fácil. Y el comportamiento de ambos fue bastante bueno. Se debió a una buena conducción del partido, en cantidad de faltas muy equilibrado, parecido para ambos equipos. Y en los estudios que tenemos, en nuestras planificaciones, siempre entendemos que es muy importante esa consistencia tanto en las amarillas, en faltas, en situaciones de manos. Punto a favor nuestro”.
Maza dice que en la Conmebol quedaron felices. “Estaban muy contentos, muy contentos, hicieron un análisis muy positivo. En la premiación, cuando entregaron las medallas, se sentía la alegría. Saludé a todos los presidentes y estaban bastante conformes… Uno saca un termómetro imaginario y va analizando cómo estuvo la cosa. Esa primera sensación fue positiva. Ya posterior al partido hay un análisis más arbitral y también fue positivo… Uno siempre quiere que todo sea perfecto, pero en el arbitraje es imposible. Pero el salir tranquilos del estadio es bastante gratificante”.
—Comentó que representaban al arbitraje nacional. ¿Qué mirada hace de este año?
“Muy positiva. Siempre hay cosas por mejorar, obviamente, pero tenemos bastantes árbitros jóvenes que están teniendo sus primeras experiencias en Primera. Y siento que lo han hecho bastante bien. Pero falta lo más importante, las últimas fechas, y tengo la convicción de que vamos a terminar bien”.
—Hay críticas bien seguidas.
“Siempre habrá puntos de mejora, pero creo que la sensación de la familia del fútbol, en general, es positiva. Por supuesto que habrá críticas, es parte de. El árbitro es una figura de mucho debate y, lamentablemente, no siempre va a dejar contentos a todos, pero a la larga uno hace un análisis profesional, un análisis estadístico, y hay que basarse en eso”.
—Cuando habla de análisis estadísticos, ¿a qué se refiere?
“Diferentes situaciones. Para nosotros son muy importantes los minutos de juego, porque es una cifra palpable, cuántas cantidades de amarillas hay por partido, cuántas expulsiones… Este torneo ha sido mucho más limpio que el del año pasado y en cuanto a los minutos de juego existió un alza. En eso nos basamos para decir que fue positivo, porque al final los árbitros somos parte del fútbol y tratamos de gestionar muchas situaciones, demoras, pérdidas. Y vamos mejorando”.
—Tuvo una historia con Ronald Fuentes, el técnico de Ñublense. “No te hiciste el guapo en Argentina y te haces el guapo aquí, cul…”, le dijo.
“Es parte de este trabajo. Con Ronald no tengo ningún problema, al contrario. Lo conozco hace muchos años, es una excelente persona, y entiendo que fue una calentura del momento. Como siempre digo, todo queda en la cancha y de él tengo la mejor impresión, independiente de lo que dijo. Fue sancionado y nada más que eso. Me quedo con lo que conozco de él fuera de la cancha”.
—Independiente de Fuentes, ¿usted se hace el guapo en Chile y no afuera?
Ríe antes de contestar. “Nooo… Si tú les preguntas, después ni se acuerdan de lo que dicen. Son las sensaciones, el momento del partido, las emociones que se viven. Y obviamente el árbitro está para proceder, esto es así. Si una persona dice o hace algo, el árbitro procede con tarjeta, amarilla o roja, esa es la herramienta que tenemos. Pero darle un análisis de que fue algo dramático, no, para nada. Tengo la suerte de conocer a Fuentes fuera de la cancha, he conversado muchas veces con él, y no tengo ningún problema”.
—No es que se haga el guapo acá nomás.
“No, no. Por algo estuvimos bien considerados este año y tuvimos relevancia internacional”.
—Está dentro de los mejores 25 árbitros del mundo.
“Me tomó por sorpresa esa nominación. Cuando los árbitros y algunos amigos me lo comentaron pensé que era un chiste, que me habían hecho una broma con la Inteligencia Artificial… Nunca me lo esperé. Estar entre los 25 mejores árbitros del mundo es algo muy lindo, pero eso llama a seguir trabajando y a seguir esforzándose. Más en este trabajo, que tiene días buenos y malos”.
—¿Considera certera la nominación?
“Sí, la verdad que he tenido un buen año... Siempre hablo de haber estado en el momento adecuado y hablo del factor suerte, pero también entiendo que a la suerte hay que buscarla. Soy muy profesional en lo que hago, disfruto mucho arbitrando, trato de ser muy equilibrado. Y entiendo que cuando me va bien no soy el mejor y cuando me va mal no soy el más malo. Cuando me va bien, como ahora que arbitré una final y hay mucho elogio a mi labor, es cuando más recuerdo las veces que me ha ido mal. Eso me mantiene con los pies en la tierra, equilibrado”.
—No se agranda.
“Claro. Es muy importante el factor mental en nuestra labor, porque esto es la casa del jabonero, el que no cae se resbala… Es importantísimo en la vida, en general, no creerse el cuento. Eso me genera dividendos muy positivos con mi entorno, con mis colegas, con mis compañeros, con mis pares, con los mismos futbolistas. No tengo problema con nadie. Y eso es lo que más me gusta, llevarme bien con todos”.
Maza, de 41 años, profundiza en el tema mental. “Tenemos un sicólogo en la comisión arbitral. Yo, que soy más antiguo, quizás no lo ocupo tanto, pero en algún momento me ayudó mucho. Aparte, mi lado espiritual lo alimento bastante y eso es lo que más me fortalece. Es la clave para mí, para mantenerme focalizado, equilibrado y entender que si hoy me fue bien, mañana me puede ir mal. Para mí, tener una buena amistad con Dios, forjar mi lado espiritual, es esencial”.
—Y cómo lleva eso a la práctica, porque suena bien y suena bonito…
“Buena pregunta. Soy una persona que medita mucho, que ora bastante, me gusta mucho estudiar la palabra de Dios, la Biblia. El estudio de la Biblia y la meditación me hacen llevar a la práctica la palabra de Dios. En algún momento hablábamos de mantener la calma, controlar la ira, esas cosas son de mucha ayuda para un árbitro. No estar enojado, no andar peleando, colabora mucho en el control del juego. Porque un árbitro calmado, un árbitro tranquilo, independiente de lo que te puedan decir, siempre va a ayudar al control del juego. Eso te lleva por un cauce de equilibrio. En un partido todo el mundo puede perder la calma, la coherencia, la cordura, menos el árbitro. Me ayuda mucho estudiar diariamente la Biblia, leer mucho, asistir a mis reuniones y alimentar mi parte espiritual”.
—Predicar y practicar.
“No saco nada con predicar, predicar y no practicar. Es una +premisa de vida”.
—Antes de la final fue invitado a dirigir a Dubái.
“Fue la primera vez que íbamos; antes había estado en Arabia Saudita, cuatro veces, donde dirigimos a Benzema, Ronaldo, Kanté, Mané… Nos tocó dirigir la ida de unos cuartos de final, algo así como la Copa Chile. Un fútbol muy fuerte físicamente, muy fuerte, con unas instalaciones maravillosas y estadios magníficos. Eso te da otro bagaje cultural y social. Me encontré con jugadores colombianos, brasileños, españoles y a uno lo van reconociendo a medida que va repitiendo partidos importantes”.
—¿Cómo se gestó esa invitación?
“A través de la Federación de Fútbol de Chile; llegó una invitación pidiendo los servicios de mi persona, con nombre y apellido, además de un equipo de asistentes, Alejandro Molina y Claudio Urrutia, y un VAR, que fue Juan Lara. Roberto Tobar dio el visado. Fue una gran experiencia, nos fue bien y ojalá nos vuelvan a invitar”.
—Le tocó dirigir la Finalissima Argentina-Italia y la final de la Sudamericana. ¿Qué viene ahora?
“Lo más importante es terminar bien el campeonato. Estoy mentalizándome para eso. Y el próximo año viene la pretemporada en Asunción, con pruebas físicas y teóricas, después la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. ¿El Mundial? No hay ninguna lista por ahora; pero de Chile también están Cristian Garay, Fernando Véjar… Ahí estamos, hay posibilidades, pero hay que esperar. Y si no soy el indicado, hay que apoyar al que lo haga, alentarlo”.
—Mencionó dos árbitros considerados. Después de que se retiraron Tobar, Julio Bascuñán, Enrique Osses, vino un bajón en cuanto a nombres. Parece que hoy se están recuperando…
“Grandes árbitros los que nombró… Sí, fue una transición normal en todo deporte. El árbitro se hace a base de experiencia y baches siempre van a existir, lo importante es que sean lo más pequeñitos posibles. Es cuestión de tiempo. Tuvimos la oportunidad de conversar con Pablo Milád, en Asunción, por la final de la Sudamericana, y nos felicitó. De a poquito vamos ganando credibilidad entre el medio y es lo más importante. Esperamos seguir así y no hay que confiarse, porque semana a semana tenemos una prueba”.
—Tobar siempre le tuvo fe a esta generación.
“Era cosa de tiempo, de ponerse a trabajar. La comisión lo ha hecho bien independiente de si nos fue mal o bien, porque siempre hemos estado trabajando y preparándonos. Hay bastantes árbitros jóvenes que vienen con mucha proyección: Matías Riquelme, Franco Jiménez, Gastón Philippe, Cristian Galaz y ojalá no se enojen mis colegas si me olvido de uno… Juan Lara es otro, pasa que ha hecho mucha carrera de VAR, pero también es árbitro FIFA. Muy bueno, joven, tiene 35 años, le queda bastante. Además, tiene experiencia en el extranjero”.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.






