Betis ganaba 2-0 en el primer tiempo en La Cartuja, pero la remontada para llegar al 2-2 final que partió con un gol del tocopillano, evitó un inédito tercer triunfo seguido de los albiverdes en el derbi.
EFE
Marcelo González01 de marzo, 2026
Gran ambiente y un partidazo hubo en el repleto
estadio La Cartuja
para el denominado “Gran Derbi” español, que midió al Betis de Manuel Pellegini
y al Sevilla de Alexis Sánchez y Gabriel Suazo.
Casi 70 mil personas, la inmensa mayoría hinchas del
equipo del ingeniero, presenciaron un entretenido empate 2-2 por la 26ª fecha
de la Liga
hispana, resultado que dejó con gusto amargo a los albiverdes y con una
sensación de triunfo al elenco visitante.
Es que el anfitrión dominó a placer el primer
tiempo y se fue al descanso con ventaja de 2-0, gracias a los golazos del
atacante brasileño Antony (15’)
y del volante mexicano-español Álvaro Fidalgo (37’).
No se apreciaban opciones de Sevilla para
acercarse en el marcador. Es más, se esperaba que el equipo del suspendido DT
argentino Matías Almeyda profundizara su crisis de esta temporada, que lo tiene
en la medianía de la tabla, pero no tan lejos de la zona de descenso.
Manuel Pellegrini —quien antes del pitazo
inicial recibió el premio al Entrenador del Mes de febrero— ya saboreaba un
posible récord: ser el primer técnico de Betis en la historia del derbi, que
partió en 1928, en amarrar tres victorias consecutivas por competencias
oficiales.
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Pero en el segundo tiempo Sevilla salió virado,
sin Gabriel Suazo, quien apenas a los 11’ recibió tarjeta amarilla y no volvió de
camarines. La visita se dio maña para emparejar las acciones y sorprender al
encumbrado Betis, que se dejó estar y por ahora sigue quinto, lo que por ahora
le clasifica a la próxima Europa League.
Alexis Sánchez descontó de “palomita” a los 61’. Con ese tanto, el chileno
se convirtió con 37 años y 72 días en el anotador más veterano en la historia
de los clásicos sevillanos de Primera División, superando al mítico Joaquín,
del Betis, quien tenía esa marca con 37 años y 43 días.
Y a los 84’
empató Isaac Romero —reemplazante del tocopillano a los 69’— con un gran
disparo desde la entrada del área grande, desatando el festejo forastero y
dejando a los anfitriones masticando la rabia por un triunfo que se les cayó
del bolsillo.
"El sabor de boca es amargo luego de un gran primer tiempo en el que tuvimos dos goles de ventaja... Inconscientemente con el 2-0 nos echamos atrás... Todos estamos tan frustrados como están los hinchas por esta igualdad ante el máximo rival y por haber tenido el triunfo cerca. Nos duele mucho el resultado", dijo el ingeniero.