Santiago de Chile.   Mié 28-02-2024
10:21

Los reyes de la violencia se roban la película y suspenden la Supercopa

El fútbol regresó al Estadio Nacional mostrando su mejor y peor cara. Colo Colo vencía con facilidad a Huachipato, con un Arturo Vidal desequilibrante. Pero la velada no pudo terminar por los gravísimos incidentes protagonizados por los barristas albos, que ponen nuevamente de rodillas a las autoridades.
Foto: EFE
Nicolás Olea12 de febrero, 2024
Aquellos que vieron cómo el Estadio Nacional renacía como escenario deportivo en los Juegos Panamericanos, hoy están desconsolados. Bastó el primer partido de fútbol profesional en Ñuñoa después de 533 días para pasar nuevamente a las páginas policiales. Esta vez, con la Supercopa entre Colo Colo y Huachipato, suspendida por los violentos incidentes que protagonizaron hinchas albos en absoluto descontrol.

En el estreno del Registro Nacional de Hinchas, que exigía identificación digital con fotografía para cada asistente, y ante la presencia de robustos guardias privados, los violentos igual ganaron: rompieron y quemaron parte de las rejas y aposentadurías del sector norte, profanaron el memorial que recuerda a las víctimas de la dictadura, insultaron al fallecido expresidente Sebastián Piñera en el minuto de silencio, agredieron al personal de seguridad y lanzaron cuanta pirotecnia pudieron introducir.

Fuera del estadio hubo toma de buses, asaltos a locales comerciales y robo a los mismos fanáticos, como parte de una jornada negra que el árbitro José Cabero determinó suspender a los 86 minutos, cuando quedaban más de 10 por jugarse y el colapso total de la seguridad parecía inminente, luego de inútiles advertencias por la megafonía del Nacional. A esas alturas, los desadaptados se tomaban fotografías en la pista atlética, celebrando el botín de una jornada histórica arrebatada a Arturo Vidal, que volvió a jugar un partido oficial por el Cacique y fue la figura de lo poco de fútbol que hubo.

Los guardias especializados que dispuso la ANFP se vieron sobrepasados por los violentistas. Foto: EFE

El partido pudo terminar en el entretiempo, cuando se olía el desbande, pero primó el deseo de jugar y no ceder ante los violentos. El mismo sentimiento que expresaron los protagonistas tras la interrupción. “Hay que terminar el partido, la violencia no le puede ganar al fútbol”, dijo el presidente del Cacique, Alfredo Stöhwing, mientras el gerente deportivo Daniel Morón puntualizó que la suspensión definitiva “significaría que cualquier equipo que va ganando haga desmanes para llevarse los puntos”.

El mismo Vidal pidió completar el duelo. “En un partido como el de Argentina con Brasil en clasificatorias a Qatar se estaban matando y se siguió jugando. No sé por qué acá en Chile son tan graves. La violencia no le puede ganar al fútbol y da mucha rabia (...), en otros lados pasan cosas peores y se sigue jugando”.

Y se sumó a la voz de Carlos Palacios, quien explicó las razones del comportamiento de sus parciales. “Nos dijeron que los carabineros les quitaron un lienzo y por eso empezó todo. Ellos decían que no estaban tirando cosas ni haciendo nada. Cuando salí a la cancha, vi que estaba calmado. Estaban dentro de la pista, pero sin hacer desmanes”, reflexionó.

A esa hora, el timonel de Huachipato, Victoriano Cerda, estaba ocupado con la salida de sus jugadores. “En las inmediaciones hay incidentes y no tenemos autorización”, explicaba. Y su técnico, Javier Sanguinetti, no entendía: “¿Vamos a jugar veinte minutos? Esto está desnaturalizado”.

Una vez desalojado el estadio, el Laboratorio de Criminalística de Carabineros inició los peritajes en el sector en el que se desarrollaron los incidentes más graves. Foto: Carabineros

Carabineros informó la detención de “una cantidad importante de sujetos, destacando entre ellos ocho que mantenían orden vigente con distintos tribunales del país y por distintos delitos”. Por su parte, el Laboratorio de Criminalística inició los peritajes en la galería norte del Estadio Nacional.

Pasada la 1 de la mañana, la ANFP emitió un comunicado en que condenaba los hechos y anunciaba colaboración en la investigación. Este lunes habrá una reunión de directorio de urgencia para confirmar cuál será el curso de la final. Aunque parece ser lo menos importante. El problema de la violencia una vez más le ganó a la planificación de las autoridades.

DE FÚTBOL HUBO POCO, PERO TODO FUE DE VIDAL


Arturo Vidal, el futbolista chileno más ganador de la historia, llegó al equipo chileno más ganador de la historia. Y el resultado no podía ser otro. Colo Colo se demoró 20 minutos en reducir al último campeón, Huachipato, a su más mínima expresión. Y se encaminaba a levantar la Supercopa en una presentación soberbia y casi sin bemoles en la cancha.
Vidal fue clave. Se tardó 10 minutos en detectar las falencias de los “acereros” por la banda izquierda, mal cuidada por Leandro Díaz e Imanol González, y movilizó a todo el equipo a ese sector para jugar a un toque y hacer mucho, pero mucho daño.
Primero, el “King” se asoció con Esteban Pavez y Cristián Zavala para asistir el 1-0 de Carlos Palacios (11’), y luego dejó solo al delantero puentealtino con un pase de nivel Champions League, vino el centro a la carrera y el penal de Felipe Loyola sobre Matías Moya, que el mismo Vidal cambió por gol a los 22’.

">º título de su carrera, pero los propios hinchas de Colo Colo quisieron otra cosa. Foto: Photosport

El bicampeón de América hizo todos los festejos. Disparó con una metralleta, se cubrió el rostro y lanzó besos a la tribuna. Luego, Huachipato prácticamente bajó los brazos ante la superioridad y la definición quedó tempranamente sentenciada.

Pero nunca pudo concretarse el festejo, ya que el pitazo final no llegó. Aunque fue tiempo suficiente para dimensionar el nuevo estatus de Colo Colo con el “King”.


Nicolás Olea

es colaborador de Deportes El Mercurio, periodista de la Universidad Católica, coberturas en Copas del Mundo, Copas América y otros torneos nacionales e internacionales. Escribió tres libros.

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