Vidal frente a Aránguiz, el duelo de los caudillos en el Superclásico
Los referentes futbolísticos y anímicos de albos y azules se medirán el domingo en Macul con roles influyentes en los colosos. “Vidal está mejorado de volante central, manda”, analizan los expertos. “Aránguiz ordena el contexto”, lo descifran. El “King” exuda confianza jugando y hablando. “Lo marqué y no la tocó”, dijo la última vez. El azul incide desde el silencio.
El Superclásico tendrá caudillos en cada trinchera: Arturo Vidal en el local y Charles Aránguiz en la visita, futbolista con peso propio en el juego y también sostenedores emocionales para un contexto siempre tirante.
El “King” y el “Príncipe”, dos tipos opuestos en personalidad, pero unidos desde la bitácora de la selección y exploradores incansables del mundillo infinito que ofrece el juego de los mediocampistas. “Vidal y Aránguiz siempre saben el partido que tienen que jugar”, resumió con justeza Jorge Sampaoli en el pináculo de los “interiores” en la Roja.
“Con ellos dos en cada equipo debería salir un buen partido, pero en un clásico sabemos que pasa cualquier cosa. Le favorece la posición (de volante central) a Arturo, ha entendido que tiene que ordenarse, porque tiene visión y su porcentaje de pérdida de balón es bajísimo, es una delicia verlo jugar, para mí es el mejor jugador del fútbol chileno. Charles es un pedazo de jugador, un tipo parejo, muy serio, juega tal cual es”, analiza Jaime Vera, técnico y exvolante albo.
“Charles tiene algo muy difícil de encontrar en el mundo”, enseña Nilo Carretero, ayudante que trabajó con Gustavo Álvarez en la U, “y esa capacidad de iniciar bien el juego, transitar en el progreso y ser capaz también de finalizar las jugadas, es el conector perfecto. Tiene una enorme capacidad física natural y una mentalidad ganadora impresionante, y no solo el día del partido, entrena a diario a full”.
“A Aránguiz se le dan instrucciones y las ejecuta a la perfección, pero además él va interpretando cosas que van apareciendo en el juego y va resolviendo problemas, su juego ordena el contexto. Una vez que lo vez trabajar en el día a día entiendes porque es un futbolista top; no necesita hablar mucho, con su hacer le basta, es un jugador inspirador”, suma Carretero.
“POR FIN ALGUIEN LO ORDENÓ"
“Siendo dos jugadores admirables, yo prefiero a Aránguiz, porque hace todo fácil, simple, siempre está en movimiento, nunca se detiene y además siempre recibe sin marca, hace fluir el juego. Dicho eso, en un clásico lo emocional es determinante y ahí veo que Colo Colo llega crecido, la U todavía no se suelta”, advierte el exazul Rodolfo Dubó.
Fernando Vergara, ex ariete, valora el rol más posicional de Vidal, ahorrando recorridos. “Jugar el clásico en el Monumental siempre es ventaja para Colo Colo, cuya gran virtud hoy es el orden; por fin alguien ordenó a Vidal, siempre creí que debía jugar de pívot, ahí se le saca lo mejor, porque tiene una técnica exquisita y descongestiona esa zona, el problema era cuando iba más arriba y se montaba en roles que no le correspondía, sobre todo en los centrodelanteros y dejando espacios innecesarios”, grafica.

Vidal y Aránguiz unieron sus mejores versiones en la selección, logrando ganarle dos finales a la Argentina de Messi. Foto: El Mercurio.
Vidal desde que volvió a Chile jugó cuatro ediciones del Superclásico, con el saldo de un triunfo, un empate y dos derrotas. En la jornada de Macul de agosto pasado, el “King” presumió de su rol sobre Aránguiz. “Mi trabajo era marcar a ‘Charly’ lo marqué a la perfección, nunca la tocó cuando estuve yo, este trabajo lo he hecho dos veces: con Coquimbo me tocó marcar al ‘10’ (Matías Palavecino) y hoy a ‘Charly’, a los dos mejores del campeonato como dicen ustedes, y no la tocaron”, vociferó.
“Arturo es tan competitivo que cree que puede ganar este partido solo, no tengo dudas de eso. La competencia la tiene en las venas, es un monstruo, y contagia a todos”, dice un conocedor del colocolino.
Francisco Varela, exanalista en la selección, conoce el repertorio de ambos: “Charles tiene un par de años menos que Vidal (36 y 38) y superado los 35 esa diferencia mínima se nota, Aránguiz me da la impresión que tiene menos kilometraje en el cuerpo. Vidal de volante central manda, es dominante, siempre detrás del la pelota hace buenos cambios de juego, pero después de los 60’ su nivel baja. La U no ha andado bien, cuando no termina las jugadas la toman descubierta atrás, y eso merma a Aránguiz, que hasta el año pasado no erraba pases y fue el mejor del torneo, ahora sí falla alguno, debe ser porque tiene menos oferta de pases. Son protagonistas ambos todavía, Aránguiz es un poco más”.
A nivel estadístico los referentes también se emparejan, porque en cuatro jornadas (312 minutos Vidal contra 360’ del puentealtino) exhiben registros similares en pases completados (232/227), duelos ganados (27/30) y recuperaciones (21/24).
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







