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Santiago de Chile.   Mar 18-05-2021
20:34
En primera persona
Novedades y proyectos de escritores contados por ellos mismos
Elvira Hernández
29 de Abril del 2021

Elvira Hernández es el seudónimo de María Teresa Adriasola, nacida en Lebu, en 1951. Poeta, ensayista y crítica literaria, ha publicado, entre otros poemarios, La bandera chilena (1981), ¡Arre! Halley ¡Arre! (1986), Santiago Waria (1992), Pájaros desde mi ventana (2018) y la antología Los trabajos y los días (2016). En los últimos años ha sido reconocida con los premios Nacional de Poesía Jorge Teillier, Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda y del Círculo de Críticos de Arte de Chile.
Estoy viviendo como ser humano, planetaria, en mi país de Chile, en una sociedad en crisis aguda que ha sido girada por la pandemia. Algo no casual si pensamos que vamos arrastrados por un modelo económico y cultural montado en una maquinaria productiva veloz, cabalgando sobre el prefijo hiper, que en su acentuación ha sido letal no sólo en la salud. De esos impactos he estado defendiéndome.

Bien pudiera ser esto una situación de encerrona hermética, sin perspectiva comunitaria de salida, si no nos encontráramos también en medio de un proceso de debate por una nueva carta constitucional, que siento, oxigena el momento, en tanto nos exige a todos más niveles de ciudadanía, como promesa de posibilidad de mejorar nuestra vida común.Y yo relaciono la ciudadanía con los libros y la lectura.

Leer bien y comprensivamente –oír las palabras- es un desafío para el país. Sin ese espacio libresco de memoria y de formación reflexiva la democracia se debilita. Por eso me preparo, movilizo mi cabeza al máximo ante las restricciones de movilidad física, como cualquier habitante del país está llamado a hacerlo, para esta instancia de diálogo social en que nuestra realidad tendrá que ser verbalizada. 

Es un esfuerzo, porque habrá que encontrar todas las palabras adecuadas, por sobre las jergas y especializaciones, sin esperar traducción jurídica. Sabemos que en toda traducción hay algo que se pierde. El idioma tiene que ser uno solo para que el que hable como el que oiga se encuentren en igualdad y se pueda ver el verdadero rostro del país.Y esa búsqueda que es social, me entusiasma. Y, este estado latente de cosas que ya es umbral, siento, incita a que las variadas literaturas se asomen. Entonces también escribo.

Agrego que tengo muy dosificados los enlaces Zoom. Frente a la dictadura de las pantallas, la hipersaturación lumínica del ojo, busco resucitar el oído a la voz humana, no a las voces artificiales de las máquinas que contribuyen a más pobreza humana. Y puedo anunciar que en el segundo trimestre del año aparecerá mi libro No soy tan moderna, textos compendiados y sustanciados por Guido Arroyo para la colección Umbrales de memoria, de editorial Alquimia. También la reedición de Cuaderno de deportes”, poesía, por la editorial Provincianos.

A mediados de año haré un breve taller acerca de la escritura poética en Instituto IDEAS y Universidad de Santiago.

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