Esta semana se inicia la Copa del Mundo 2026 y que la selección chilena no esté en la mesa larga de los invitados a la cita en México, Estados Unidos y Canadá, no quiere decir que se mire de lejos o solo de reojo lo que ocurra durante los 39 días de fiesta.
La razón es simple: un Mundial es un Mundial y para el futbolero habitual, así como para el que no vibra pero que se engancha con este espectáculo cada cuatro años, lo que viene provocará una conexión que quedará registrada en la memoria. Porque una Copa del Mundo siempre es un hito desde el cual se revive la historia personal.
¿Qué será lo más relevante de este Mundial?
Lo principal será saber si los que hoy surgen como favoritos en las apuestas iniciales estarán a la altura de las expectativas: Francia, España, Portugal, Argentina, Alemania, Inglaterra y Brasil están en esa lista; también qué selecciones pueden dar una sorpresa: Países Bajos, Marruecos, Japón, Senegal y Paraguay son los candidatos; y claro, quiénes serán los mejores jugadores, los planteamientos tácticos predominantes y si los arbitrajes, con el apoyo tecnológico más moderno y las nuevas reglas que buscan agilizar el juego, no sean protagonistas ni determinantes en los resultados.
Entre todas las dudas hay una que parece más fácil de anticipar: los goles y sus récords asociados.
Con 48 países participantes y el aumento de partidos (106 en total) será el Mundial con mayor cantidad de goles. A partir de eso se abre espacio a otros registros que se podrían apuntar en este certamen. Por ejemplo, y en razón del desnivel entre los competidores, es muy probable que se produzca una cantidad poco habitual de goleadas. E incluso que se supere la mayor “boleta” de la que se tenga memoria: el 10-1 de Hungría sobre El Salvador en la Copa del Mundo de España 1982.
En concordancia con eso, también es esperable que quien resulte máximo artillero no solamente supere los ocho goles que celebró el galo Kylian Mbappé en el último Mundial, sino que también pueda batirse el histórico registro de otro francés: Just Fontaine, quien marcó 13 tantos en un solo certamen, específicamente en Suecia 1958 que consagró al Scratch.
Hay más: otro récord para pulverizar es el que ostenta el alemán Miroslav Klose, máximo goleador en la historia de los mundiales, con 16 festejos. Esa marca está a la mano para dos jugadores que jugarán en la edición norteamericana: el propio Mbappé (suma 12 goles) y el astro argentino Lionel Messi (13).
Otra duda: ¿quién será el máximo goleador de la cita? Hay un ramillete de lujo: Harry Kane (Inglaterra), Eerling Haaland (Noruega), Julián Álvarez (Argentina), Vinicius Junior (Brasil), Cristiano Ronaldo (Portugal) y Lamine Yamal (España) aparecen en esa selecta lista de postulantes.
Por eso, sí: aunque Chile no esté, la Copa en Norteamérica no se mira de lejos, porque un Mundial siempre es un Mundial.