Señor Director:
California, tomada como estado separado, es la cuarta economía del mundo, superando a Japón gracias a sus cuatro millones de millones de dólares (trillones en inglés). También tiene un sistema de “democracia directa” donde reuniendo unas 500 mil firmas, cualquier propuesta es sometida a votación popular. Por último, es el estado donde viven más multibillonarios en el mundo, que son más de 200 personas, con sus family offices y sus empresas.
Como cabía esperar, la izquierda diseñó una propuesta de cobrar un impuesto del 5% al patrimonio de los súper ricos por una sola vez en la vida, con el propósito de ayudar a financiar el sistema de salud. ¿Y qué ha ocurrido? Pues que se han ido. Marck Zuckerberg (de Facebook) y Sergei Brin con Larry Page (de Google), para no decir nada de Elon Musk o de Jeff Bezos, ya partieron de California. Algunos se van reclamando, otros en silencio, como Steven Spielberg, quien se reubicó en Nueva York en el momento preciso.
No es seguro, ni mucho menos, que la idea vaya a triunfar en las elecciones, pero los ricos no quieren arriesgar parte de su fortuna a una idea loca que, solo con la inmigración que ha ocurrido hasta ahora, según cálculos independientes, le puede costar a ese estado unos 4 mil millones de dólares en la disminución de impuestos “normales” que pagaban todos estos billonarios.
¿Habrá gente en Chile interesada en repetir la experiencia?
Juan Pablo Illanes