El Mercurio.com - Blogs : Musk: Los costos del protagonismo
Editorial
Domingo 23 de marzo de 2025
Musk: Los costos del protagonismo
La mezcla de negocios y política empieza a sentar un peligroso precedente.
Luego de que Donald Trump asumiera la presidencia de Estados Unidos por segunda vez, Elon Musk ha alcanzado un inédito protagonismo en el acontecer mundial. Trump no solo le encargó la tarea de dirigir el nuevo departamento de eficiencia gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés), especialmente diseñado para recortar dos billones (trillion) de gastos del gobierno federal, para lo que Musk ha impulsado una “motosierra” al estilo Milei, desafiando sentencias judiciales y provocando impactos difíciles de cuantificar; además, lo incorporó a sesiones de gabinete y lo ha invitado a la Oficina Oval, donde el empresario ha hecho planteamientos públicos. La admiración de Trump por los logros de Musk raramente la ha expresado hacia otra persona. Por su parte, este se ha permitido vociferar opiniones políticas a su antojo, incluido el apoyo al partido de extrema derecha alemán AfD, además de otras sobre Ucrania y Gaza, con independencia del Departamento de Estado, aprovechando la confianza que se le ha entregado y la figuración que le confiere su condición de hombre más rico del mundo, a partir de su genialidad para impulsar y gestionar innovaciones tecnológicas.
Las consecuencias de esto no han sido inocuas para Musk. En Alemania, las ventas de la empresa Tesla, que Musk dirige y controla, cayeron un 59% en enero, como resultado del boicot de consumidores molestos por su apoyo a AfD, y en EE.UU. se han producido ataques violentos a depósitos de Tesla. Eso ha provocado una importante caída en el valor de las acciones de la compañía, a lo que se suma la fuerte competencia de los automóviles eléctricos chinos, particularmente de ByD, cuyas altas prestaciones y bajo precio les han permitido superar a Tesla como el mayor productor.
Esto pareciera no afectar a Musk ni debilitar su autoestima. Ya antes, luego de comprar Twitter (hoy X) en 44 mil millones de dólares, modificó su política editorial y de gestión, y su valor se desplomó a un poco más de la mitad, sin que ello lo haya hecho cambiar de dirección. Algo similar parece ocurrir ahora con el impacto que sus opiniones políticas tienen sobre Tesla. Sin embargo, analistas de negocios han manifestado preocupación porque la combinación de su trabajo gubernamental, su desenfrenada incursión política y el cúmulo de empresas que dirige (X, Tesla, Space X, Neuralink y xAI, entre las más conocidas) pueda afectar gravemente su desempeño en todos ellos, incluso para alguien con sus talentos.
La mezcla de negocios y política, y los controversiales conflictos de interés que eso genera, no parecen incomodarle, pero constituyen un peligroso precedente para la solidez de las instituciones de su país de residencia.