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Editorial
Miércoles 16 de noviembre de 2016
Doble contrato de médicos
Se hace urgente reestructurar la relación contractual de los médicos con los hospitales públicos para impedir los conflictos de interés y el descontrol financiero que se observa...
La Dirección de Presupuestos, investigando las causas del endeudamiento de los hospitales, descubrió que entre los aspectos que inciden fuertemente en el mayor gasto está el pago a personal médico que tiene doble contrato con los hospitales. Por una parte, los profesionales forman parte de la planta del hospital, sea con un contrato indefinido o mediante otra forma de relación estable, y, además, tienen un contrato extra, por honorarios, a través de sociedades de profesionales que brindan atención en los mismos establecimientos. No se trata de casos aislados, sino que ha pasado a ser una suerte de nueva norma para muchísimos médicos, por cuanto en los últimos tres años, a diciembre de 2015, aumentaron de 1.550 a 4.400 los profesionales que gozan de esta doble condición. Es decir, si se toma en cuenta que en los hospitales hay cerca de 16.700 médicos de planta, uno de cada cuatro se encuentra en esta situación extraordinaria. Posiblemente en los grandes hospitales, donde se concentra la necesidad de cumplir con las exigencias de las enfermedades que están en el GES, la proporción sea mucho más alta.
En términos de recursos, el gasto que ocasiona esta circunstancia es muy relevante. El año pasado los hospitales compraron prestaciones por cerca de 34 mil millones de pesos, de los cuales más de 6 mil millones se destinaron a pagos adicionales a médicos que ya están contratados y trabajando en los mismos hospitales. La falta de médicos en los servicios públicos, unida a las particulares formas de contratación y de leyes aplicables, conduce a la necesidad de adquirir de alguna forma los servicios que los pacientes requieren con cierto grado de urgencia. Y la fórmula que se ha encontrado parece haber facilitado esta clase de arreglos, claramente inconvenientes, porque producen una merma importante en los presupuestos hospitalarios, pueden incitar a los médicos a no cumplir adecuadamente su trabajo institucional y crean incentivos inapropiados para atender a los pacientes fuera de los horarios convencionales. De hecho, el máximo autorizado a los hospitales para gastar en honorarios ha sido sobrepasado, triplicando el gasto asignado.
El presidente del Colegio Médico ha planteado la posibilidad de crear algún estímulo económico para que algunos profesionales trabajen con dedicación exclusiva en los hospitales públicos, lo que facilitaría en cierto modo la cobertura asistencial, pero existen muchos temores de que dicha solución empeore aún más las cosas. La posibilidad de pagar por servicios efectivamente prestados tiene también algunas ventajas, como que a mayor gasto, mayores serían las prestaciones médicas que se registrarían, lo que hoy no se cumple, según lo ha comprobado la Dirección de Presupuestos. Pero sin duda que esa forma de retribuir a los médicos ha sido una de las causas del aumento del gasto en salud en muchos países, puesto que son los mismos médicos quienes indican los procedimientos que deben aplicarse. Al respecto, también ha llamado la atención de la autoridad sanitaria la falta de indicación clara de someter a diálisis a muchos de los 18 mil pacientes que viven sujetos a esas máquinas para subsistir. El dato que despertó las sospechas se originó accidentalmente tras los aluviones de Copiapó, que hicieron imposible atender a los enfermos de esa ciudad. Pese a ello, solo la mitad de los afectados fue ubicada y sometida a diálisis en otros lugares y el resto no se presentó, pero no habría sufrido consecuencia alguna. La diálisis es un procedimiento que constituye el último recurso en el tratamiento de la insuficiencia renal. Una revisión a una muestra representativa de los enfermos ha detectado que en cerca del 15 por ciento de ellos no era posible establecer, a través de la ficha clínica, que necesitaran efectivamente someterse a ese procedimiento. Las diálisis se hacen en centros privados que pertenecen en algunos casos a los mismos médicos que las indican. Todo revela que se requiere una buena gestión del recurso humano, para lo cual son necesarias reformas legales impostergables.