Señor Director:
La reciente entrega de la Medalla de la Asamblea Nacional de Francia al líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, otorgada por el diputado franco chileno Rodrigo Arenas, del partido Francia Insumisa, como un supuesto reconocimiento a su lucha reivindicatoria, constituye un hecho de extrema gravedad y una profunda afrenta para las víctimas y las comunidades rurales de la macrozona sur de nuestro país.
Resulta desconcertante e inaceptable que un parlamentario utilice un obsequio protocolar e institucional para galardonar y romantizar a una persona condenada por delitos graves. Este contraste resulta aún más doloroso y paradójico cuando se recuerda que la propia Cámara de Diputadas y Diputados de Chile, el 31 de marzo de 2022, declaró formalmente a la CAM como una organización terrorista.
Calificar como “preso político” a quien encabeza organizaciones violentistas es una falta de respeto al Estado de Derecho.
La legítima reivindicación indígena —reconocida en Chile por la Ley N° 19.253 de 1993 que ampara a 11 pueblos oficiales— dista abismalmente de generar terror y amedrentar a las propias comunidades mapuches. Por sobre todo, el accionar criminal de la CAM y sus desprendimientos ha cobrado la vida de civiles y de funcionarios de Carabineros de Chile en la macrozona sur de nuestro país, dejando un saldo de dolor irreparable que hoy se intenta ignorar livianamente.
La solidaridad internacional no puede ni debe avalar a quienes pisotean la democracia. Acciones como esta, que pretenden disfrazar de reconocimiento cívico el respaldo a la vía armada, demuestran un profundo desconocimiento o una lamentable complacencia ideológica frente al terrorismo y el trágico costo en vidas humanas que ha pagado nuestro país.
Odette Morales B.; Guillermo Mimica C.;
Isabel Rodríguez S.; Gabriela Riutort;
Mariana Aylwin; Sergio Micco;
Pedro García Aspillaga; Cristián Pérez G.;
Silvina Ruiz-Díaz; Rodrigo Antilef;
Miguel Mendoza J.; Manuel Llanos G.;
María Alicia Ruiz-Tagle