Señor Director:
En el día de ayer, “El Mercurio” publica una columna de Francisco Vidal donde formula consideraciones acerca del tema constitucional, destacando que la Carta Fundamental, aprobada en plebiscito el año 1980, era ilegítima por no existir a esa fecha registros electorales.
Olvida el señor Vidal que el proceso de reforma de la Constitución, votada en plebiscito con registros electorales, en julio de 1989, obtuvo una aprobación superior al 80% y fue el resultado de conversaciones sostenidas por representantes de la Concertación, del Gobierno Militar y partidos de derecha.
Así, entonces, la Constitución que prevalecía al comienzo de la plenitud de la democracia alcanzó su plena legitimidad, que fue, por lo demás, uno de los argumentos entregados para efectos de llevar adelante su proceso de reforma.
Reafirma lo anterior el hecho de que en dos oportunidades, con registros electorales, se hayan rechazado proyectos alternativos.
Carlos F. Cáceres C.