Señor Director:
Un diputado que lideró la iniciativa de interpelar al canciller, a propósito de la política exterior de Chile en relación con Magallanes, ha señalado en carta publicada el domingo que cuestionar el ejercicio de dicha facultad sería “deslegitimar” esa herramienta constitucional.
Todo lo contrario, las herramientas constitucionales se deslegitiman precisamente cuando se usan abusivamente, como viene ocurriendo, por ejemplo —de uno y otro lado— con las acusaciones constitucionales.
No basta con invocar una facultad constitucional para que su ejercicio sea adecuado; la prudencia, considerando que se puede debilitar la posición de Chile y el sentido de realidad, considerando las limitaciones que tiene el canciller para responder, hacen la diferencia además del mérito o justificación específica.
Nada nuevo ocurrirá con esta interpelación, salvo que será la primera vez en la historia que se interpela a un canciller, lo cual tiene una explicación que los interpeladores desconocen o no entienden: es inoficioso dada la limitación que cualquier canciller tiene para referirse a estas delicadas materias en público.
Si el diputado estuviera genuinamente interesado en fiscalizar la actuación del Gobierno en esta materia, la herramienta constitucional adecuada sería una sesión secreta de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, pero eso tiene poco rédito político.
Luis Pardo Sáinz
Diputado RN