Señor Director:
Los exportadores enfrentamos cada vez mayores trabas de parte del Servicio de Impuestos Internos (SII) para realizar nuestro trabajo, tal como lo ha reflejado la discusión sobre el tema que se ha dado en estas páginas.
En 2025 nuestra empresa fue “marcada” por compras realizadas en 2020 a un proveedor al que —años después— el SII le cuestionó las facturas que él mismo autorizó, paradójicamente. ¿Cómo podríamos prever esa situación si, al momento de la adquisición de la mercadería, su carpeta tributaria estaba completamente en regla?
Desde 2025 todas nuestras solicitudes de devolución de IVA Exportador pasan automáticamente a Fiscalización Especial Preventiva (FEP) y terminan siendo rechazadas. El proveedor cuestionado representa menos del 5% del monto observado, pero el SII retiene el 100% de la devolución.
Lo más preocupante es que el problema dejó de ser solo tributario. Durante estos años hemos visto visitas del SII a trabajadores en sus domicilios, interrogatorios a choferes, cuestionamientos a clientes y proveedores, restricciones de folios y un permanente daño a nuestra credibilidad. El SII les pregona públicamente que las operaciones serían falsas, sin más.
Hoy la respuesta es que tenemos que esperar que, en una década, resuelvan los tribunales tributarios.
Solo queda preguntarse: ¿Por qué ocurre esto? ¿Se trata de falta de recursos para devolver impuestos? ¿Existen incentivos que terminan perjudicando a empresas exportadoras que cumplen la ley? Cualquiera sea la respuesta, el resultado es el mismo: empresas formales que generan empleo, exportan y pagan impuestos, terminan siendo tratadas como culpables sin que se haya demostrado irregularidad.
Jaime Ruiz
Gerente general ARSA GROUP / Bioils LATAM