La prueba PISA, el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes de la OCDE, es considerada el mejor indicador internacional del grado de preparación que tienen los jóvenes para integrarse a su sociedad. Los resultados de la aplicación 2025 en Lectura, Matemáticas y Ciencias —entregados este martes— son los más preocupantes desde su creación en 2000. En Lectura y Matemáticas la caída del promedio OCDE es mayor a 20 puntos desde la medición en 2015 (27 puntos en Lectura, 22 en Matemáticas), lo que equivale a la pérdida —entre estudiantes de 15 años— de un año de escolaridad en una década.
En Chile, los puntajes disminuyeron 23 puntos en Lectura y 20 en Matemáticas respecto de mediciones anteriores. La excepción es Ciencias, donde el desempeño se ha mantenido relativamente estable durante la última década, con una baja de 5 puntos, en comparación con los 7 puntos de descenso observados en el promedio de la OCDE. Pese a esto, Chile continúa ubicándose entre los países con mejores resultados de América Latina, compartiendo el liderazgo regional con Uruguay.
Estos resultados nos enfrentan a un debate en torno a las medidas para contrarrestar este retroceso educativo, ante lo cual debemos considerar otros hallazgos de la medición. Por ejemplo, PISA 2025 muestra una alta proporción de estudiantes en Chile que declara que hay ruido y desorden en el aula, y que sus docentes deben esperar mucho antes de poder comenzar la clase debido al desorden.
Asimismo, en una proporción superior al promedio OCDE, los estudiantes chilenos sostienen que hay mucha distracción asociada al uso de celulares y redes sociales en clase (48% en Chile, 28% en la OCDE), pese a que un alto porcentaje de ellos señala que les estaba negado usar dispositivos móviles en el colegio, antes de la prohibición que entró en vigor este año.
El uso de inteligencia artificial también creció en Chile por sobre el promedio OCDE: un 51% de los estudiantes chilenos usa IA para aprender al menos una vez por semana (promedio OCDE: 46%), principalmente para investigar temas nuevos, resumir textos y redactar tareas. A nivel internacional, PISA señala que este tipo de uso de la IA se asocia a peores resultados. Al mismo tiempo, se constata que un poco más de la mitad de nuestros estudiantes muestra no estar suficientemente preparados para manejarse ante los riesgos de mala información o desinformación en medios digitales, pues, aunque pueden chequear fuentes de información, confían más en el sentido común que en datos generados por estudios científicos.
Entre los resultados más alentadores que revela PISA, destaca la estrecha relación entre ciertas disposiciones personales y el desempeño académico. La curiosidad, la capacidad de perseverar frente a las dificultades y una valoración positiva de la experiencia escolar aparecen como factores fuertemente asociados a mejores logros en Ciencias. En nuestro país, esta relación se mantiene incluso al considerar las diferencias socioeconómicas entre estudiantes y establecimientos: el incremento de una unidad en el índice de curiosidad se vincula con 13 puntos adicionales en desempeño científico. Del mismo modo, un aumento de una unidad en el índice de perseverancia se asocia con una mejora de 9 puntos en Ciencias.
Estos hallazgos confirman que fortalecer estas habilidades y actitudes favorece el aprendizaje de los estudiantes.
Los resultados de PISA también destacan la relevancia del vínculo entre docentes y estudiantes. En Chile, los jóvenes declaran con mayor frecuencia que el promedio de la OCDE que sus profesores se interesan por su aprendizaje, los acompañan en su proceso educativo y generan espacios para que puedan expresar sus ideas y opiniones. Esta interacción constructiva en el aula se asocia a un incremento en los logros que mide PISA.
En suma, es necesario revisar el foco de nuestras políticas educativas, aprovechando las oportunidades de la tecnología sin descuidar sus riesgos. En este desafío, fortalecer y apoyar a los docentes seguirá siendo la principal apuesta para recuperar los aprendizajes y responder a aulas cada vez más diversas.