Señor Director:
Importante columna sobre el regreso del perro del hortelano, ese que ni come ni deja comer, publicada por “El Mercurio” el lunes pasado, sobre la modificación de la ley de patentes mineras propuesta por el Gobierno en el Congreso en días pasados.
Dicho proyecto de ley, que tiene aspectos muy positivos que habría que mantener, tiene dos elementos muy negativos para el crecimiento de la minería en Chile.
Primero, el proyecto de ley elimina la progresividad del pago de las patentes, y nos devuelve al régimen que había antes, lo que significa que los que tienen territorios concesionados pueden mantenerlos por tiempo indefinido sin hacer nada, salvo pagar una suma que es muy baja, si se consideran todos los costos para mantener el amparo minero, respecto de las legislaciones de cualquiera de los países mineros más importantes.
Y, segundo, elimina el límite de las 500 hectáreas, que en la legislación actual favorece solo a los pequeños mineros con valores de patentes muy rebajadas. Eliminar este límite permite que siga adelante el acaparamiento de terrenos con concesiones mineras sin que se inicie explotación alguna.
Para aumentar la producción minera de Chile hay que lograr que el que tenga concesiones, las trabaje. Con este nuevo proyecto de ley, tal cual fue presentado, ello no ocurrirá.
Gustavo Lagos
Marcos Lima
Profesores UC