Alexandre de Moraes, el juez que condenó a Jair Bolsonaro a 27 años de cárcel, está ahora en el centro de un escándalo por las revelaciones de una investigación policial sobre su relación con un banquero encarcelado por un megafraude. Al levantar el secreto judicial, su colega, André Mendonça permitió que se conocieran los mensajes enviados por Daniel Vorcaro a De Moraes, en los que le pedía frenar las pesquisas y solicitaba su ayuda para que personeros como el jefe policial y el fiscal general intercedieran a su favor. El caso es una evidencia más de la crisis del sistema de justicia brasileño, con jueces y funcionarios acusados de conflictos de interés y politización. Todo, a un mes de las cruciales elecciones presidenciales donde se enfrentan el Presidente Lula da Silva y Flavio Bolsonaro.
La causa del Banco Master, de Vorcaro, es una más en la que se trenzan relaciones espurias entre empresarios, políticos y jueces. Según una investigación periodística, el nepotismo es rampante en las cortes, con abogados que litigan ante jueces que son sus familiares. En 2023, el Tribunal Supremo declaró inconstitucional una ley que prohibía a los jueces actuar en procesos que involucraran negocios o personas vinculadas a firmas de parientes. En el caso de De Moraes, el estudio legal de su mujer e hijos firmó un convenio (revisado por el propio juez) de US$ 25 millones con el Banco Master, antes de que este quebrara. Cuando se supo, De Moraes, como presidente de la comisión del tribunal sobre “desinformación y noticias falsas”, inició una investigación contra funcionarios responsables de la filtración, allanó sus oficinas y les ordenó arraigo.
Con anterioridad, y por la misma razón de haber informado a la prensa, De Moraes cerró una causa sobre delitos tributarios que afectaba a ciertos magistrados. También, en el marco del caso Lava Jato, ordenó bajar de la web un artículo en el que se denunciaban los vínculos del juez Antonio Diaz Taffoli con Odebrecht. Otro de sus casos más mediáticos es el juicio que le siguió a Elon Musk por no eliminar contenidos bolsonaristas en X, que tuvo a la aplicación a punto de ser prohibida en Brasil, al tiempo que el juez era sancionado temporalmente por EE.UU..
Mientras De Moraes es considerado un cercano a Lula, Mendonça fue ministro de Justicia de Jair Bolsonaro antes de ser nombrado por este en el Tribunal Supremo. Ha sido a su vez cuestionado por su manejo del caso en que se investiga el aporte de US$ 10 millones que hiciera precisamente Vorcaro para una película sobre Bolsonaro. Después de que Mendonça pidiera que la situación de De Moraes se trate en el plenario, el presidente del tribunal anunció que tomará las “medidas que correspondan y sean necesarias”. Lo que se decida será un indicador del estado de la justicia en Brasil.