Señor Director:
Este domingo 23 de agosto de 2026 ha sido auspicioso para el país. “El Mercurio” ha publicado una columna de los alcaldes Tomás Vodanovic y Jaime Bellolio, quienes, con gran coraje político —a contrario sensu de la deriva polarizadora que promueven casi todos los dirigentes políticos, tanto del Gobierno como de la oposición—, han llamado al país a construir un diálogo honesto y fecundo para asumir, con unidad en la diversidad, los grandes desafíos que enfrenta Chile.
En la misma edición hay cartas significativas, como la de Julio Dittborn, que demanda interpretar a las mayorías nacionales, que quieren seguridad, pero con respeto a la Constitución; o la de Susana Jiménez, que responde positivamente, a nombre de los empresarios, al llamado del cardenal Fernando Chomali a reflexionar sobre qué sociedad estamos construyendo, para que todas las personas puedan desplegar sus capacidades, construir sus proyectos de vida y ser parte del desarrollo del país. Hay también una influyente posición editorial: el país requiere con urgencia arribar a consensos ante la grave situación que constituye el crimen organizado, sin afectar indebidamente las garantías fundamentales.
Si algo positivo ha traído el enredado debate de las reformas constitucionales propuestas por el Gobierno —que buscaban mayor eficacia para enfrentar el crimen organizado, de modo que los chilenos puedan vivir con seguridad y confianza— es que ha despertado al país tanto frente a la tentación de hacerlo sin cuidar a Chile como frente a la resignación ante una polarización que nos fractura y debilita la democracia.
José Sanfuentes