Señor Director:
Ricardo Ffrench-Davis califica de “mediocres e intensamente regresivos” los resultados económicos del gobierno militar, y cita un crecimiento de 2,9% anual. La serie actual del Banco Central arroja 3,26% para 1974-1989, pero ese promedio comprime realidades muy diferentes.
Incluye las caídas de 12,3% en 1975 y de 11,5% y 4,9% en 1982-1983, provocadas por severos shocks externos y amplificadas por errores internos. Si, solo como ejercicio de sensibilidad, esos tres años se reemplazan por crecimiento cero, el promedio sube a 5,24%.
Más importante es lo que ocurrió cuando las reformas maduraron: Chile creció 6,66% anual en 1985-1989 y 5,63% durante los quince años siguientes. Así, en los veinte años continuos 1985-2004, el PIB aumentó 5,89% anual y más que se triplicó.
La Concertación merece reconocimiento por mantener y perfeccionar los fundamentos económicos recibidos. Alejandro Foxley afirmó en 2000 que aquella transformación constituyó una contribución histórica y terminó cambiando la vida de los chilenos “para bien, no para mal”.
Por eso, evaluar las reformas solo mediante el promedio de sus primeros dieciséis años confunde el costo de las crisis con su resultado estructural. El verdadero examen está en su maduración y continuidad posterior.
Jorge Claro Mimica
Ingeniero civil y comercial