Señor Director:
Es insólito pensar que para trasladarse en un vuelo comercial de Arica a Iquique se deba volar primero a Santiago y luego volar de vuelta a Iquique. La inexistencia de estos vuelos de tramos cortos se produce no porque no exista demanda para dichos vuelos, sino fundamentalmente porque el plan de autorregulación tarifaria (PAT) impuesto a LATAM por parte del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) estaría llevando a un equilibrio ineficiente que deriva en que las aerolíneas no participen de estos tramos.
En estos, donde hoy no hay vuelos, si LATAM decidiese colocar uno implicaría que se catalogaría como una ruta no competitiva, ya que estaría sin aerolíneas competidoras. En estos casos, el PAT no fija una tarifa, sino que impone a LATAM un límite máximo al rendimiento por pasajero, límite que no puede superar al rendimiento promedio cobrado en sus rutas competitivas (aquellas donde hay aerolíneas competidoras).
En la aviación comercial los gastos fijos de un vuelo son relativamente similares para un vuelo corto que uno largo; por ende, imponer un límite máximo al rendimiento por pasajero que se obtiene de rutas que son de mayor longitud constituye un error, por cuanto hace que estos tramos cortos sean no rentables para LATAM, llevándola a no participar de estas rutas. A su vez, las demás aerolíneas sabiendo que su participación en dicha ruta llevaría a que esta se convierta en una ruta competitiva para LATAM, tienen el incentivo a abstenerse de participar.
Sería deseable que el TDLC revisase este PAT, ya que el objetivo de este Tribunal es proteger la competencia, pero no a través de desincentivar la actividad para evitar que existan abusos. El considerar que las tarifas de LATAM en rutas no competitivas sean determinadas con fundamentos de costos podría ser una alternativa más eficiente de regulación que la existencia de este límite máximo. Esto no solo permitiría desarrollar estos mercados de tramos cortos, incentivando la entrada de LATAM y, a los precios correctos, también el ingreso de otras aerolíneas, sino que además obligaría a las aerolíneas a ser más eficientes en estas rutas, usando aviones de corto alcance que debiesen ser más aptos operacionalmente.
Patricio Rojas Ramos
Economista