Señor Director:
Hemos sabido esta semana que se ha impulsado crear una nueva categoría de vinos que posean solo 8,5° de alcohol versus los 11,5° que define la ley.
Me pregunto, ¿por qué? Y obviamente la repuesta no va por el lado de las exportaciones, ya que hoy día el SAG permite exportar con grado alcohólico menor y observamos que las exportaciones de vino de bajo grado no aumentan; por el contrario, han disminuido. Tampoco lo entiendo si esto se hizo para aumentar el consumo de vino en el país, ya que hoy día existe este producto y el consumo del chileno no solo no aumenta, sino disminuye (Odepa).
Por otro lado Chile tiene un clima bendito. Así, nuestras frutas, por ejemplo, incluyendo la uva para vino, maduran espontáneamente, y si se cosechan con un grado de 8,5 el producto saldrá desequilibrado comparado con un vino de 11,5° de alcohol y de menor calidad.
¿Se favorece alguien? Sí, efectivamente, las empresas que tienen un buen estado financiero y pueden costear una desalcoholización del vino, técnica cara para cualquiera. ¿Se desfavorece alguien? Sí, muchos, todos los medianos y pequeños productores, que son la mayoría, que no tienen la posibilidad de desalcoholizar un vino, como tampoco otra alternativa que la de aguar un vino, con el consiguiente castigo si los detectan.
¿Hasta cuándo se mira al vino por sobre el hombro? El vino es y será una bebida nacional.
Sergio Correa U.
Ingeniero agrónomo-enólogo