Señor Director:
De acuerdo a trascendidos de prensa, el Gobierno se dispondría a enviar un paquete de reformas constitucionales que incluye modificar nuestra carta de derechos, acción que estaría motivada por sentencias del Tribunal Constitucional (TC) que, a juicio de la administración Kast, impedirían llevar adelante su agenda de seguridad (el Mensaje Presidencial que fundamenta la reforma señalaría que: “Cuando la jurisprudencia constitucional, interpretando extensivamente las garantías individuales e ignorando los deberes positivos de protección, reduce sistemáticamente el espacio del legislador en materia de seguridad pública (…), la respuesta republicana correcta es la reforma constitucional”).
El plantear que la “respuesta correcta” ante fallos adversos del TC es una reforma constitucional (para evadirlos), recuerda el recurso a los denominados “resquicios legales” con que la Unidad Popular buscó sortear los obstáculos normativos a la implementación de parte de su programa.
Si bien el promover una reforma constitucional está autorizado por la propia Constitución, cuando lo que la motiva es evadir las decisiones de un tribunal cuyo rol es velar por la integridad del Estado Constitucional de Derecho, ello linda en lo que Landau (2013) denomina “constitucionalismo abusivo”.
Para ilustrar el punto. Si se sienta este precedente, no podrá descartarse que, en el futuro, mayorías de otro signo político confrontadas a sentencias adversas del TC respondan mediante una reforma constitucional que derechamente expulse a los integrantes del anterior, sustituyéndolos por otros elegidos de forma que garantice al gobierno una mayoría afín. Maniobra que se justificará señalándose la importancia de realizar las políticas impugnadas y el que cuentan con los votos suficientes para llevar a cabo la reforma constitucional.
Chile tiene una tradición republicana más que centenaria, que no se construyó en base a este tipo de abusos del derecho, sino que en un prudente ejercicio del poder, excepción hecha de las dos dictaduras que sufrió el país, así como de otros incidentes puntuales.
Javier Couso
UDP/U. de Utrec