Señor Director:
Camila Vallejo reapareció la semana pasada en un pódcast advirtiendo, de manera majadera, sobre los riesgos del “gobierno de ultraderecha” que representaría Kast para la democracia, a raíz de los recortes presupuestarios, la reforma tributaria y la eventual agenda laboral. En 10 o 20 años, sugiere, no habría vuelta atrás.
Llama la atención, en cambio, la indiferencia con que el presidente de su partido (ayer), Lautaro Carmona, señaló que sus referentes —además de Fidel— son Lenin, Mao y Ho Chi Minh.
Vale recordar que Lenin disolvió la Asamblea Constituyente, prohibió los partidos políticos, censuró a la prensa y creó la Cheka, que masacró opositores. Mao, con el “Gran Salto Adelante” y la “Revolución Cultural”, causó más de 70 millones de muertes. Y el régimen que fundó Ho Chi Minh reprimió sistemáticamente a la disidencia con campañas de “reeducación” y desató el éxodo de los “boat people”.
Resulta de una falta de pudor insólita, entonces, que el riesgo lo vean en una reforma tributaria o una agenda laboral, y no en los regímenes de sus referentes que, entre otros, impusieron partidos únicos y asesinaron sistemáticamente a disidentes. Ese es el patrón que debiera inquietar a los supuestos defensores de la democracia.
Emilia García
IdeaPaís