Señor Director:
El semestre ya termina y la inteligencia artificial no deja de avanzar. Más la uso, más me asombro. Más la uso y más agradezco mis años de estudio sin ella, años en los que desarrollé habilidades y adquirí conocimientos que, en mi caso, son imprescindibles para poder aprovechar estas herramientas.
Volver al lápiz y al papel en algunas clases puede parecer una decisión arcaica. Sin embargo, quizás también una oportunidad vanguardista que puede darles a los estudiantes un espacio para que desarrollen las capacidades que, precisamente, les permitan utilizar la inteligencia artificial de manera inteligente, crítica y creativa, y así marcar una diferencia.
María Teresa Dittborn
Profesora universitaria