Señor Director:
La carta (ayer) de Rafael Aldunate, presidente del Instituto Libertad, aclara muy bien el importante aporte que las personas de mayores ingresos hacen a Chile.
Cabe agregar una precisión importante. La Ley de Reconstrucción propone reducir el impuesto de primera categoría, pero no el impuesto que pagan los dueños o accionistas de las empresas. Estos quedan afectos al Global Complementario, cuyas tasas la Ley de Reconstrucción no modifica.
Cuando la empresa obtiene utilidades, paga el impuesto de primera categoría. Cuando distribuye parte de ellas, sus accionistas pagan el Impuesto Global Complementario. Distintos accionistas, distintas tasas según sus niveles de ingresos.
La rebaja del impuesto de primera categoría que propone la ley busca favorecer la inversión y el desarrollo de las empresas, pero no reduce el impuesto que pagan sus propietarios. Confundir el impuesto que paga una empresa con el impuesto que pagan sus propietarios solo contribuye a desinformar el debate.
Gerardo Jofré