Señor Director:
La carta de Carlos Walger refleja una preocupación muy legítima y compartida por muchos vecinos. El caso del conductor sorprendido a 264 km/h en la Costanera Norte demuestra que la actual ley sobre carreras clandestinas y velocidad temeraria debe ser modificada con urgencia.
Hoy, Carabineros, seguridad municipal y fiscales controlan, detienen, investigan y persiguen estas conductas. Pero, como hemos planteado en reiteradas oportunidades, la ley debe entregar mejores herramientas para que esa persecución sea más eficiente y oportuna.
En primer lugar, en casos graves, se debe poder suspender la licencia de conducir mientras dure la investigación. No parece razonable que quien transforma una autopista urbana en una pista de carrera pueda seguir al volante.
También se debe permitir el uso de información de las autopistas y sancionar a los dueños de vehículos que circulan a velocidades temerarias cuando no se logre identificar al conductor. Con ello se lograría una fiscalización más rápida y eficaz, utilizando infraestructura ya existente.
Asimismo, se debe ampliar la definición de carreras clandestinas, que hoy exige acreditar una competencia entre dos vehículos, para perseguir a quienes organizan piques, derrapes y exhibiciones de conducción temeraria, que es lo que vemos que ocurre en Vitacura.
Esta modificación está hoy en el Senado. No esperemos a lamentar la muerte de inocentes para ponerle suma urgencia y cerrar estos vacíos.
Camila Merino Catalán
Alcaldesa de Vitacura