Señor Director:
A propósito de la filtración de un pre-informe de Contraloría que daba cuenta de algunas irregularidades en el ingreso de un importante número de niños haitianos, se desató una justificada alarma. Ello, porque algunas personas y autoridades dedujeron que era parte de una maniobra destinada al tráfico de estos niños o de sus órganos o alguna explotación semejante, a pesar de que nada de eso era mencionado en dicho documento.
Es valorable que el ministro de Defensa, Fernando Barros, haya puesto las cosas en su lugar. El ministro Barros afirmó: “Quiero decir responsablemente... no hay ningún antecedente serio que indique que estamos frente a tráfico de niños, de prostitución infantil o de tráfico de órganos...”. Esa es una posición responsable.
Desgraciadamente hubo personas y autoridades que no tuvieron la prudencia necesaria para abordar este delicado tema. El propio Presidente Kast convocó a La Moneda a los poderes del Estado y otras autoridades para buscar una solución. Lo prudente habría sido, en primer lugar, tratar de ubicar a los niños presuntamente desaparecidos, dando instrucciones a Investigaciones en tal sentido. Con el resultado de esta gestión, tomar las medidas pertinentes.
Es tremendamente importante y debemos agradecer la valentía y claridad de las declaraciones del ministro Barros.
Jorge Donoso Pacheco