Señor Director:
Han pasado más de 18 meses desde la intervención de la CMF a Sartor Asset Management, y cientos de chilenos seguimos siendo invisibles, sin saber si algún día recuperaremos los ahorros de toda una vida.
No somos inversionistas sofisticados ni especuladores. Somos personas comunes: jubilados que depositaron sus recursos acumulados durante años de trabajo; profesionales, dueños de pequeñas empresas, padres y madres de familia. Confiamos en una institución fiscalizada por el propio Estado. No tuvimos señales de alerta e hicimos lo que se supone que debe hacer un ciudadano responsable: ahorrar y resguardar ese ahorro en el sistema formal.
El resultado ha sido devastador. Hay quienes hoy dependen de sus hijos para pagar hasta el supermercado o no pueden pagar los colegios de sus hijos; otros han visto truncado su plan de jubilación a pocas semanas de concretarlo o no pueden costearse sus gastos médicos ni su defensa. Todos compartimos la misma incertidumbre: no sabemos cuánto ni cuándo recuperaremos nuestras inversiones, ni bajo qué condiciones.
Lo que pedimos no es un trato especial. Pedimos que el sistema funcione, que las instituciones encargadas de proteger a los ahorrantes den cuenta de su gestión con celeridad. El silencio institucional también es una respuesta. Y es la peor.
Hacemos un llamado directo a las autoridades y al Congreso: que investiguen, que legislen y actúen para que ningún otro chileno que confíe de buena fe en el sistema financiero tenga que vivir la pesadilla que estamos viviendo nosotros.
Patricio Aburto C.; Carlos R. Aylwin G.;
Renata Espinosa C.; Alejandra Figueroa S.;
Jorge Flores S.; Roberto Medel P.;
Rodrigo Mizala S.; Raúl Moyano V.;
Víctor Nazer E.; Diego Simonetti C.
En representación de un grupo de 55 aportantes afectados del caso Sartor