La singular geografía de Chile impone un desafío para la presencia territorial del Estado y en particular para el Ejército, cuya responsabilidad abarca la totalidad de la dimensión terrestre del país, donde existen los recursos de mayor significación estratégica y los más importantes polos de desarrollo nacional. Ante tal desafío, el Ejército se despliega en más de 46 unidades y guarniciones a lo largo y ancho de Chile, desde Putre en el altiplano chileno hasta la Antártica con la Base O'Higgins, pronta a cumplir 80 años en el Continente Blanco.
La misión primordial del Ejército, que es garantizar la soberanía y mantener la integridad territorial, nos impone una constante actualización y perfeccionamiento de nuestra formación y entrenamiento militar. En esta tarea, cobra especial relevancia el ethos militar, que es el conjunto de valores, principios, virtudes y tradiciones que orientan la conducta de los integrantes de la institución. Y son esos mismos valores tan sagrados como el honor y el patriotismo, los que fueron elevados a su máxima expresión por los héroes chilenos, quienes —hace 146 años y en tan solo 55 minutos— protagonizaron una gloriosa hazaña: el Asalto y Toma del Morro de Arica, que sería un punto de inflexión en la Guerra del Pacífico.
Recordemos que el triunfo del Ejército chileno en dicha guerra sigue presente hasta nuestros días, no solamente en la literatura y la historia, sino que también mediante otras expresiones culturales, donde destaca la canción “Los Viejos Estandartes”, que inmortalizó el regreso de las tropas a la patria y que este mes cumplirá 50 años como el himno oficial de nuestra institución.
El Asalto y Toma del Morro de Arica dio origen a establecer el 7 de junio como “Día de las Glorias de la Infantería”, para rememorar la valerosa actuación de los regimientos 3º y 4º de Línea, marcando, por tanto, una fecha relevante para el Ejército de Chile y para todo nuestro país, en particular para los habitantes de Arica, quienes —inmersos en su histórico entorno— viven el patriotismo con particular identificación y desde esa privilegiada perspectiva, conocen y valoran el comprometido despliegue operativo de nuestros soldados, quienes custodian la puerta norte de nuestro país desde el siglo XIX y que hoy —y desde hace más de una década— demuestran sus mejores capacidades, cumpliendo misiones de resguardo de la frontera ante fenómenos propios de los escenarios regionales actuales, contribuyendo así a fortalecer la seguridad en la región.
Este día, en que conmemoramos a los bravos del Morro y se recuerda esa heroica gesta, con respeto, patriotismo y orgullo, es oportunidad de reflexión y compromiso. La reflexión nace espontánea ante el valor del soldado chileno, que en aquel entonces llegó desde todo Chile a defender la patria en las pampas nortinas, tal como hoy nuestras unidades militares de esas regiones se visten como herederas de aquellos. Por ellos y por Chile, reafirmamos el compromiso del Ejército con la soberanía y defensa del país, expresado en la diaria entrega y amor patrio de los miles de oficiales, suboficiales, soldados de tropa profesional y, en especial, los soldados conscriptos, todos quienes —con su servicio e inspirados por esos viejos estandartes— revivimos diariamente el heroico ejemplo de aquellos que nos legaron nuestro querido Chile.
¡Arica siempre Arica y al Ejército honor y gloria!
Pedro Varela Sabando
General de Ejército, comandante en jefe del Ejército