Señor Director:
Durante el último año me ha pasado dos veces, en dos clínicas distintas, que me han cobrado una serie de insumos y servicios “sin código Fonasa” como parte (relevante) de un procedimiento médico. En la práctica, esto se tradujo en que una parte (significativa) del costo de cada procedimiento no fue cubierto por mi isapre.
¿Cómo es posible que la Superintendencia de Salud permita esta práctica? Es comprensible que el tratamiento de una enfermedad rara requiera terapias innovadoras aún no codificadas. Sin embargo, cuando se trata de un procedimiento rutinario, no debería cobrarse ningún elemento fuera de arancel, garantizando así la cobertura de la isapre.
Empeorar los planes de salud por medio de “letra chica” es pan para hoy y hambre para dentro de 15 minutos...
Manuel Larraín García