Señor Director:
Leo en “El Mercurio” y en otros medios que están apareciendo brotes de meningitis y sarampión en distintas partes del mundo. Estas “buenas noticias” tienen su origen en los irresponsables grupos antivacunas que proliferan en el mundo.
Hace décadas, haciendo un reportaje sobre el sida, tuve la oportunidad de entrevistar a un destacado científico del Hospital Johns Hopkins, en Baltimore. En aquella oportunidad me contó que la mayoría de los enfermos de sida estaban muriendo de tuberculosis, porque no se habían vacunado contra la TBC, que consideraban una enfermedad “tercermundista”.
Gracias a los planes de vacunación se logró erradicar y semi-erradicar enfermedades tan graves como la viruela y la poliomielitis.
Pero la irresponsabilidad de los grupos antivacunas ha permitido que estas infecciones vuelvan a aparecer. Hay progenitores, también en Chile, que no han vacunado a sus hijos, pese a que en el país tenemos un excelente plan de vacunación gratuito.
Me gustaría saber qué pensarán cuando uno de sus hijos enferme de sarampión, tos convulsiva o poliomielitis.
Para ese momento seguro será muy tarde.
Patricia Espejo
Periodista