Señor Director:
Llama la atención la molestia expresada por algunos alcaldes ante la posibilidad de que los adultos mayores de 65 años dejen de pagar contribuciones.
Cabe preguntarse: ¿cómo funcionaban las municipalidades hace apenas diez años, cuando recibían aproximadamente la mitad de los ingresos actuales por concepto de contribuciones? En ese período, los avalúos fiscales de las propiedades han aumentado en promedio cerca de dos veces, elevando significativamente la recaudación.
A lo anterior se suma que, en esos años, las municipalidades tampoco contaban con los millonarios recursos provenientes del royalty minero, que hoy muchas de ellas reciben.
Por eso, antes de oponerse a un alivio razonable para los adultos mayores, sería conveniente que las autoridades municipales explicaran con claridad cómo han aumentado sus ingresos, en qué se han gastado esos mayores recursos y por qué hoy les resulta tan difícil funcionar si se reduce parcialmente la carga de quienes ya cumplieron toda una vida de esfuerzo y pago de impuestos.
Patricio Martínez Arancibia