Señor Director:
Existe una simplificación en la discusión acerca de los criterios para evaluar proyectos en función de su utilidad para el país cuando significan gasto público.
Nadie puede sostener, y menos lo ha hecho el Presidente Kast, que la capacidad para generar empleo, aunque muy importante, sea el único criterio para esa evaluación.
La cultura y el conocimiento nos enseñan a pensar, a ser mejores personas y, de ese modo, contribuir al mejoramiento de la sociedad en todos los aspectos de la vida y, entre ellos, el empleo.
El profesor Peña en su columna de ayer pone el ejemplo de los trabajos de Heidegger y Kant, que sin haber creado empleos, fueron un aporte a la sociedad. De eso se trata, evaluar que los trabajos que se financian con recursos públicos sean un aporte a la sociedad, de cualquier naturaleza.
Y en ese sentido, a los ejemplos del profesor Peña habría que sumar la evaluación de otros estudios como el que recordó la lectora Magdalena Price, sobre “los derechos políticos y civiles de los niñes en el Chile de hoy desde la perspectiva de los hijes y mapadres”.
Sin conocer ex ante los detalles, me parece que su aporte a la sociedad puede ser menor al de los ejemplos anteriores.
Guillermo Arthur Errázuriz