Señor Director:
Hoy, en que se celebra el Día del Trabajo, junto con enviar un saludo y un gran reconocimiento a todos quienes laboran, es importante reflexionar respecto del valor e importancia de la diaria labor. Es crucial encontrarle su sentido, orientación, propósito y fin último para dedicarse, disfrutar y también sacrificarse de manera permanente por el diario trabajo. Este sentido y objetivo será variable y también múltiple en diferentes personas.
A veces, el sentido es orientado desde una gran vocación. Otras, es producto y reflejo solo de las oportunidades que hemos tenido en la vida. En ocasiones hacemos lo que nos apasiona, otras veces, solo lo que podemos. La mayoría de las veces el trabajo es sinónimo de poner el pan en la mesa; a veces, la responsabilidad es del matrimonio o de la pareja del hogar; otras, de varias personas en una casa; a veces, es una sola persona la que tiene a cargo y responsabilidad a toda una familia. Solo para algunos el trabajo es una opción, para la gran mayoría es una necesidad. Muchas veces es una carga, solo para unos pocos es un deleite y disfrute.
En algunos casos hay un sentido trascendente, en la diaria tarea de querer hacer de este mundo un lugar mejor, un camino hacia algo mayor y duradero. En muchos otros, el trabajo se orienta a lograr una existencia mejor que la de los padres y antepasados, donde la educación en todos sus niveles juega un rol clave en la vocación y servicio. Hay personas que ven en los días lunes la alegría de la semana, con esperanza y nuevos proyectos. En otros, el viernes en la tarde se encuentra la verdadera alegría, es decir, lejos del trabajo.
Sin embargo, en todas estas diferentes percepciones, el mayor consenso es que el trabajo dignifica a la persona, le da seguridad, valoración y es una manera concreta de entregar los talentos recibidos y el esfuerzo orientado al bien común de la sociedad. Es decir, el trabajo que se orienta a servir y a colaborar a hacer mejor la vida de todos quienes comparten una comunidad, le da el real sentido a la existencia de la persona. Por esto es importante celebrarlo y alegrarse del diario trabajo, porque es un aspecto fundamental de la vida en sociedad y del desarrollo de la persona.
Ignacio Sánchez D.