Señor Director:
Cartas y columnas instalan al Centro Cultural Gabriela Mistral en la conversación pública. Entre diagnósticos y soluciones rápidas, conviene revisar hechos esenciales. GAM es una institución viva que en 2025 tuvo cerca de 1,7 millones de visitas y más de 1.700 actividades, muchas de ellas gratuitas, gracias a un modelo de financiamiento mixto donde el 70% proviene de aporte público y 30% de ingresos autogenerados.
La conclusión de la Gran Sala o Segunda Etapa corresponde a una política pública de infraestructura cultural impulsada por el Estado: GAM es usuario y no propietario ni mandante. Son distinciones relevantes al momento de asignar responsabilidades y discutir caminos de futuro.
Lo anterior no excluye pensar soluciones innovadoras. Fórmulas de participación público-privada y filantropía pueden ser alternativas legítimas, siempre que se preserve el rol público del proyecto. Cualquier propuesta debe garantizar el acceso, la participación ciudadana y la libertad curatorial, resguardando la misión fundacional de GAM arraigada en la identidad y memoria del edificio que lo alberga. Una misión que durante el año pasado dio espacio a más de 600 artistas, acogió 14 ferias y festivales y subió la ocupación de salas, aportando a la vida cultural y urbana de Santiago.
El 2025, GAM creó una gerencia comercial para aumentar los ingresos autogenerados y fortalecer las alianzas con privados que potencien un modelo sostenible. Ello contribuyó a disminuir en un 50% el déficit financiero. En relación con la Gran Sala, postulamos el proyecto a la Ley de Donaciones Culturales y estamos diseñando un plan de grandes donadores para completar esta obra y transformarla en legado. La colaboración público-privada, bien diseñada, no reemplaza el rol del Estado: lo complementa y fortalece.
GAM puede transformarse en un modelo ejemplar. Más allá de la coyuntura, lo importante es la herencia que dejaremos a las futuras generaciones con una infraestructura cultural y un modelo de gestión sostenible que impacta en el bienestar de las personas.
Alejandra Martí
Directora ejecutiva, Centro Cultural Gabriela Mistral