Este 27 de abril, Carabineros de Chile festeja 99 años de vida al servicio del país y de todos sus habitantes sin distinción, a través de un despliegue integral que comprende desde el norte extremo hasta el sur austral y desde la majestuosa cordillera hasta el inmenso mar.
Con ello parte la cuenta regresiva para la celebración de un hito trascendental: los primeros cien años de historia de la institución. Una senda que ha estado profundamente marcada por una convicción inquebrantable y que se sustenta en vocación de servicio público, valor, entrega, compromiso y profesionalismo a toda prueba, con el firme propósito de llevar orden y seguridad a todo el territorio nacional e incluso más allá de nuestras fronteras.
Con motivo de la conmemoración de un nuevo aniversario, agradecemos profunda, genuina y afectuosamente el permanente reconocimiento, respaldo y apoyo entregado a diario a Carabineros de Chile por la ciudadanía. Una invaluable confianza que retribuimos con integridad y que nos impulsa a seguir adelante con más fuerza, voluntad y compromiso.
Tal como lo hemos hecho durante 99 años, gracias a las múltiples acciones desplegadas por el personal institucional con el fin de engrandecer el lema “Orden y Patria”, una vez más reafirmamos nuestro compromiso con el país y todos sus habitantes: ofrecer profesionales de la seguridad; perseverar en el combate contra la delincuencia; fortalecer tanto el apoyo como también la cohesión interna para entregar lo mejor cada día en favor de la comunidad, y seguir potenciando la comisaría como núcleo operativo fundamental de la gestión que desarrollamos, apoyados por nuestros especialistas, en pos del bien común y la paz social.
En la ruta al centenario nos hemos trazado una misión clara y una visión de gran proyección hacia el futuro. Definiciones de carácter estratégico que guían la evolución de Carabineros de Chile a la modernización, el desarrollo y la mejora continua, sustentado en una serie de ejes esenciales, donde el fortalecimiento del capital humano, el perfeccionamiento de los procesos y la incorporación de tecnología de vanguardia son decisivos.
De la mano con la comunidad y el país seguimos consolidando nuestra trascendente misión y avanzando a paso firme hacia el mañana, pero sin olvidar jamás a quienes consagraron su vida al engrandecimiento de la verde legión y menos a quienes partieron antes de tiempo. El recuerdo, el homenaje y el afecto a la memoria de nuestros mártires, patrimonio de esta tierra y toda su gente, es permanente, porque siempre viven los que por la patria mueren.
Es por ese motivo que llevamos en nuestro verde uniforme la piocha que recuerda a quienes fallecieron en el cumplimiento de su deber. Tal como ocurrió con nuestros héroes de Arauco —Carlos, Sergio y Misael— y, hace algunas semanas, con Javier Figueroa Manquemilla en Puerto Varas, ascendido de manera póstuma al grado de Suboficial Mayor. Un símbolo que lucimos con gran orgullo y profunda emoción, muy cerca de nuestro corazón, para que su memoria, ejemplo, legado e integridad vivan eternamente en el alma de la institución.
Mente, espíritu y temple orientados al bienestar de la patria, gracias a una gestión operativa potenciada y que se sustenta en el refuerzo de nuestra presencia en el territorio, al igual que en el control, la fiscalización, la investigación, la intervención, la comunicación y la inteligencia, bajo un ritmo de acción constante y ascendente, que contribuya a fortalecer el orden y la seguridad.
Un compromiso que es la fuerza que impulsa a nuestra institución y a todos sus integrantes a vencer las adversidades, superar cualquier desafío y dar el máximo esfuerzo cada jornada, para alcanzar la meta de hacer de Chile un mejor lugar para vivir ayer, hoy y siempre.
Marcelo Araya Zapata
General Director de Carabineros